Diario Vasco

Berlín, 14 mar (EFECOM).- La tasa de inflación interanual en Alemania se situó en febrero en el 1,4 % y cayó por tercer mes consecutivo después del 1,6 % de enero y el 1,7 % de diciembre, informó hoy la Oficina Federal de Estadística (Destatis) al confirmar datos provisionales.

Respecto a enero, el índice de precios al consumo (IPC) subió en febrero un 0,5 %.

Los precios de la energía se situaron con una subida del 0,1 % ligeramente por encima del nivel del año pasado, lo que tuvo un efecto freno sobre la tasa general de inflación, después de que en enero el aumento, aunque discreto, aún había sido del 0,9 %.

En tasa interanual se encarecieron la electricidad -un 1,5 %- y la calefacción central y urbana -un 1,3 %-, mientras que se abarataron el gas -un 1,4 %-, los combustibles sólidos -un 0,6 %- y los derivados del petróleo -un 0,5 %-, de los cuales los carburantes lo hicieron un 0,6 %, y el fuelóleo ligero, un 0,2 %.

Sin tener en cuenta el impacto de la energía, la tasa de inflación se habría situado en febrero en el 1,5 %.

Otra razón esencial para la evolución moderada de la inflación fue el comportamiento del precio de los alimentos, con una subida del 1,1 % interanual después de haber registrado en enero todavía un encarecimiento del 3,1 %.

Más caros que hace un año resultaron sobre todo los productos lácteos y los huevos -un 10,2 %-, las grasas y aceites -un 8,9 %- y la fruta -un 6,7 %.

En tanto, la verdura se abarató notablemente, un 17,1 %, lo que se explica con los elevados precios hace una año, condicionados por las bajas temperaturas en el sur de Europa.

Sin tener en cuenta el impacto de la energía y los alimentos, la tasa de inflación se habría situado en febrero en el 1,6 %.

Mientras, los precios para otros bienes se encarecieron en febrero por debajo de la media -un 1,0 % interanual- debido en gran medida al moderado aumento de las tarifas energéticas y de los alimentos.

Algunos productos se encarecieron de forma más manifiesta, en particular los periódicos y revistas (4,7 %) y el tabaco (4,5 %), mientras que otros bienes, como los equipos para procesamiento de datos y la electrónica de consumo, se abarataron un 3,0 % y un 2,4 %, respectivamente.