Diario Vasco

Dublín, 14 mar (EFE).- La salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) pone en peligro la igualdad entre la ciudadanía de las dos Irlandas, garantizada en el texto del acuerdo de paz del Viernes Santo (1998), advirtió hoy una comisión de derechos humanos.

Ante ese riesgo, la Comisión Conjunta Norte-Sur pidió a los Gobiernos de Londres y Dublín que presenten medidas concretas para asegurar que el "brexit" no perjudicará al proceso de paz ni a los avances logrados en materia de igualdad en la provincia británica de Irlanda del Norte y en la República de Irlanda.

El acuerdo del Viernes Santo, recordó el informe, puso fin al conflicto en la isla y, al mismo tiempo, estableció un marco legal para garantizar la igualdad de derechos de todos los habitantes de las dos jurisdicciones.

La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, ha apostado por un "brexit" duro para, entre otras cuestiones, acabar con la autoridad de los tribunales comunitarios en el Reino Unido y retomar desde Londres las riendas de la política de justicia e interior.

En este sentido, la citada comisión propuso hoy que Bruselas y Londres se comprometan a mantener la vigencia en Irlanda del Norte tras el "brexit" de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE y a que la Corte Europea de Justicia vele por su aplicación en la provincia británica.

Esta opción chocaría con la posición del Partido Democrático Unionista (DUP), mayoritario entre la comunidad protestante norirlandesa y socio del Ejecutivo de May, quien depende del apoyo de sus diez diputados en Westminster para gobernar en minoría.

Los unionistas quieren que la región abandone la UE en las mismas condiciones que el resto del país, pues creen que cualquier divergencia reguladora podría afectar a su relación con el Reino Unido y favorecer en el futuro la posible reunificación de Irlanda.

Aunque las partes no han comenzado aún la segunda fase de negociación sobre el "brexit", el acuerdo final de separación deberá respetar algunos principios básicos recogidos en el acuerdo del Viernes Santo, recalcó hoy la Comisión Conjunta Norte-Sur.

"El proceso de paz se construyó sobre una visión sobre derechos humanos compartida y sobre el respeto a la igualdad en la isla de Irlanda. Queremos que los Gobiernos británico e irlandés den garantías al respecto", dijo hoy Emily Logan, directora de la Comisión Irlandesa de Igualdad y Derechos Humanos (IHREC).

Su homólogo en la Comisión de Derechos Humanos de Irlanda del Norte (NIHRC), Les Allamby, también subrayó que los progresos efectuados para "lograr una solución duradera" al conflicto en la provincia tienen su origen en "las disposiciones del acuerdo del Viernes Santo".

"Nos preocupa que la salida del Reino Unido de la UE amenaza con socavar el acuerdo al crear incertidumbre sobre la protección de los derechos humanos en Irlanda del Norte", agregó Allamby.