Diario Vasco

Lisboa, 13 mar (EFE).- Alrededor del 60 % de las vías ferroviarias portuguesas son "mediocres" o "malas" en su desempeño, según se recoge en un informe de la empresa pública Infraestructuras de Portugal que revela hoy el periódico luso Público.

Las valoraciones figuran en un estudio que analiza el estado de las infraestructuras ferroviarias en 2016, donde se puntúa de 1 (la peor nota) a 8 (la mejor) los diferentes tramos del país teniendo en cuenta su utilización.

El resultado muestra, por ejemplo, que todos los tramos "mediocres" son los "que llevan años esperando una modernización", esencialmente en el interior de Portugal, señala ese medio.

Otras conclusiones son que la red suburbana de Lisboa está peor que la de Oporto, siendo destacadas las líneas a Cascais, a unos treinta kilómetros de la capital lusa, y la de Cintura, que bordea el núcleo urbano, ambas consideradas "mediocres".

También obtienen mala nota otras líneas muy frecuentadas, como la que lleva a la turística ciudad de Tomar, o la que une Lagos y Faro, en la sureña región del Algarve, ambas consiguen notas inferiores al 3,2.

No obstante, el documento aclara que "no se pretende aquí señalar activos que representan un riesgo desde el punto de vista de la seguridad de las personas y bienes", sino que el concepto de "activo crítico" se aplica también en términos ambientales o de desempeño.

Aun así, una comparativa elaborada por ese medio portugués apunta a que los veinte descarrilamientos ocurridos en los últimos cuatro años, de los cuales seis involucraron trenes de pasajeros, "ocurrieron todos en trozos de líneas considerados como problemáticos" en el citado informe.

El estudio sí reconoce que el estado de la red ferroviaria "tiene correlación directa con la existencia de un pasivo de renovación o déficit de conservación", algo que el periódico traduce como consecuencia de las restricciones presupuestarias acometidas por la crisis y el rescate.

El informe sobre las vías ferroviarias se conoce pocos días después de que saltara la alarma en Portugal ante la necesidad de obras en el conocido puente del 25 de Abril, de la que avisaba un informe del Laboratorio Nacional de Ingeniería Civil (LNEC) publicado por la revista lusa "Visão".

Ante la preocupación que dicho documento despertó, el Gobierno anunció que este mes iniciará una obra de reparación y conservación en el puente con una inversión de 18 millones de euros y un plazo de ejecución de dos años, que se realizará durante la noche y los fines de semana.