Diario Vasco

Valladolid, 13 mar (EFE).- El Recoletas Atlético Valladolid afronta este miércoles el partido de vuelta de la cuarta ronda de la Copa del Rey en Alcobendas "con el máximo respeto" hacia un rival que, en opinión del técnico vallisoletano, David Pisonero, "no jugó en Huerta del Rey como sabe hacerlo".

Por este motivo, aunque los vallisoletanos llegan a este choque con once goles de renta (33-22), Pisonero no quiere que los jugadores se confíen en exceso y espera que hagan un buen partido "ya que el Alcobendas es un gran equipo, con gente de mucha calidad, que va a tratar de mostrar lo que es ante su afición".

Eso sí, ha admitido que el resultado del encuentro de ida "aporta mucha tranquilidad" puesto que son muchos goles de diferencia, pero eso no implica que haya que ir sin tensión, "puesto que el mayor respeto hacia el rival es salir al máximo".

Para este compromiso, que a priori es un mero trámite, el entrenador del Recoletas Atlético Valladolid no podrá contar con Roberto Turrado que, con un rotura de fibras, será baja durante algunas semanas, aunque "se está pendiente de la evolución para saber cuándo puede incorporarse".

Además, los vallisoletanos han recibido una importante inyección de moral tras imponerse en el último partido de liga al Bidasoa, con un postrero gol de Jorge Serrano sobre la bocina, que deja prácticamente atada la permanencia en Asobal, si bien "no es definitivo" y Pisonero quiere "seguir avanzando".

"Lo más importante es marcarnos objetivos cortos, porque siempre nos va bien, y no pienso en la clasificación, sino en que el equipo siga creciendo como grupo y que los jugadores progresen de manera individual también", ha explicado Pisonero en rueda de prensa, en la que ha estado acompañado por el presidente del club, Mario Arranz.