Diario Vasco

Ankara, 13 mar (EFE).- El Parlamento turco aprobó hoy una ley que permite a los partidos formar alianzas electorales, en un polémico paso que la oposición considera favorece a Justicia y Desarrollo (AKP), el partido del presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, que gobierna con mayoría absoluta desde 2002.

La ley fue aprobada con los votos del AKP y del derechista Movimiento de la Acción Nacionalista (MHP), el cuarto partido del hemiciclo, tras un largo y tenso debate que se prolongó hasta la madrugada y durante el que se vivió incluso un amago de enfrentamiento físico.

Los dos partidos que apoyaron la reforma ya firmaron hace semanas un acuerdo para crear la "Alianza del pueblo" y presentar a Erdogan como candidato conjunto en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre de 2019.

La nueva ley abre ahora la puerta para que el AKP y el MHP también unan sus fuerzas para las elecciones parlamentarias, que tendrán lugar el mismo día.

Ocho meses antes tendrán lugar las elecciones municipales, fijadas para el 24 de marzo de 2019.

La norma no modifica el polémico umbral electoral del 10 % para poder entrar en el Parlamento, el más alto del mundo, pero prevé que si un partido de una coalición electoral supera esta cifra, el otro también tenga representación en el hemiciclo, incluso si no ha llegado a ese mínimo de votos.

La oposición considera que la medida se ha diseñado para salvar al MHP, que se escindió este año, al rebelarse gran parte de sus dirigentes y votantes contra el rumbo de acercamiento al AKP, por lo que parecía probable que cayera por debajo de esa barrera, desde su habitual porcentaje del 12-16 %.

"¿Por qué cambiar de repente la ley, tan poco antes de entrar en un período electoral? La respuesta es simple: El AKP y Erdogan hacen lo que pueden para garantizarse la victoria. Si perdieran, el AKP probablemente dejaría de existir", consideró el politólogo Rasit Kaya en conversación con Efe.

Otro punto polémico de la ley determina que se considerarán válidos también los votos que no lleven el preceptivo sello del presidente de la mesa en el sobre, un detalle que ya provocó enormes polémicas y acusaciones de fraude en los comicios de 2015.

El profesor Burhan Kuzu, miembro de la Comisión constitucional del Parlamento por el AKP, defendió este cambio asegurando que "no se puede castigar a un votante porque un presidente de la mesa se olvidó de sellar el sobre".

Ilhan Cihaner, diputado del CHP criticó en conversación con Efe que permitir sobres sin sellar abrirá la puerta a fraudes, y que permitir alianzas con partidos pequeños sin bajar el umbral electoral solo fomentará la polarización del país.