Diario Vasco

(Corrige en la YS2042 el sexto párrafo)

Buenos Aires, 13 mar (EFE).- La empresa a cargo de la red de metro Subterráneos de Buenos Aires S.E. (Sbase) informó hoy de que conformará una comisión de investigación para descartar que cuatro formaciones de trenes compradas a Metro de Madrid en 2014 contengan amianto en sus componentes eléctricos.

En ella, participarán representantes de la compañía, las delegaciones de sindicatos, la Agencia de Protección Ambiental, la Subsecretaría de Trabajo y el Ministerio de Salud capitalinos, anunció Sbase en un comunicado.

La medida surge después de que los sindicatos del suburbano argentino convocaran una huelga parcial de tres horas y media durante la tarde de hoy para denunciar la presencia del material contaminante en la estructura de otra flota de vagones de la serie CAF 5.000, adquiridas a España en 2011.

En ese momento, el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires compró cuatro trenes de seis vagones cada uno, de los que tres estuvieron operando en la Línea B del metro porteño durante cinco años hasta hace dos semanas, cuando se retiraron de la circulación por el riesgo de que estuvieran contaminados.

A diferencia de cuando se anunció su retirada, Sbase avisó de que si se confirma el hallazgo de amianto en los CAF 5.000, emprenderán acciones legales contra la empresa del subterráneo madrileño por vender coches con este material, prohibido en ambos países cuando se hizo la transacción.

Ahora, la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro busca la confirmación de que los coches comprados en 2014 -del modelo superior CAF 6.000- no tengan el mismo problema.

Es por esto que Sbase realizará, a través de la citada comisión, una evaluación de esos trenes que confirme los resultados negativos que ya expusieron dos informes elaborados por el operador de Buenos Aires y por Metro de Madrid al respecto.

"El análisis de la flota porteña se decidió luego de que la empresa española confirmara a los medios la presencia de un componente de un coche CAF 5.000 en un modelo CAF 6.000 como los que circulan en la línea B", reza la nota.

No obstante, remarcan que el caso se reduce a una sola unidad "que se encontró en España" y que "no forma parte del lote vendido a Buenos Aires".

La sociedad porteña recalcó que el amianto no representa riesgos para los pasajeros ni para los operarios siempre y cuando "no sea manipulado", en la misma línea que la empresa del suburbano madrileño.

A pesar de ello, el 16 de febrero Metro de Madrid admitió que uno de sus empleados sufre asbestosis, un tipo de cáncer vinculado a la exposición de este mineral, y que otro trabajador podría padecer la misma enfermedad.