Diario Vasco

Bruselas, 13 mar (EFE).- El matadero Veviba de la localidad belga de Bastoña, en el epicentro de un escándalo alimentario después de que un control revelase que el 50 % de sus productos no era apto para el consumo, envió a Kosovo carne de 12 años de antigüedad, informa hoy el diario "Het Laatste Nieuws".

Esas partidas exportadas a Kosovo y controladas el 19 de septiembre de 2016 databan de 2004, según se podía apreciar en los restos de etiquetas aún visibles, explica el diario, que señala que parte de la carne provenía también de los mataderos belgas de Izegem y Harelbeke.

La mercancía había sido empaquetada de nuevo y los embalajes mostraban la marca Veviba, matadero del grupo cárnico Verbist que controla el 30 % de la carne vendida en Bélgica donde la Agencia Federal para la Seguridad de la Cadena Alimentaria (AFSCA) detectó en un registro a finales del pasado febrero que la mitad de sus productos eran "potencialmente peligrosos".

La AFSCA encontró en esa inspección que algunos de los desechos cárnicos prohibidos para el consumo humano terminaban convertidos en carne picada y que se había falsificado la fecha de caducidad o de congelación de algunos productos.

La carne exportada a Kosovo, de la que informaron en su momento a Bélgica las autoridades de ese país al sospechar de una negligencia, no sería peligrosa para el consumo humano si se hubiera mantenido siempre a -18 grados centígrados, según explicó al diario el profesor de Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Gante Bruno De Meulenaer.

Si no se hubiera roto la cadena de frío, las piezas tendrían a priori mal color y habrían perdido sabor pero no presentarían "un problema microbiológico inmediato", precisó De Meulenaer, quien no obstante criticó el proceder de la empresa cárnica.

El escándalo del bovino, al que se añade ahora el episodio de la mercancía exportada a Kosovo, ha sacudido a la industria alimentaria de Bélgica y los supermercados belgas Delhaize y Colruyt anunciaron tras los primeras informaciones sobre el fraude que han retirado todos los productos del grupo cárnico Verbist.

También ha quedado en evidencia la agencia encargada de los controles, de titularidad pública desde el año 2000, al saberse que no tomó medidas sobre el dossier Kosovar desde la detección en octubre de 2016 hasta febrero de 2018.

El ministro federal belga de Agricultura, Denis Ducarme, aseguró ayer en la comisión parlamentaria del ramo que practicará una auditoría a la AFSCA y que cuenta con el apoyo del primer ministro, Charles Michel, para reformar esa agencia a tenor de los "déficits" de control y transmisión de la información, que ha calificado de "prácticas mafiosas".

También el titular de Agricultura de la región de Valonia, la mitad francófona sur del país, René Collin, ha propuesto una reforma del organismo encargado de los controles cárnicos, en una reunión celebrada hoy en la que intentaba tranquilizar a los profesionales del sector ganadero.