Diario Vasco

Madrid, 13 mar (EFE).- USO se unirá este sábado a la manifestación unitaria por la sostenibilidad de las pensiones que organiza la Mesa Estatal por el Blindaje de las Pensiones (MERP), para pedir también la derogación de la reforma de 2011 que, a su juicio, fue la propulsora de la revalorización del 0,25 %.

En la presentación de un informe sobre el estado actual del sistema público de pensiones, el sindicato ha llamado a participar en la manifestación unitaria, a la que también se han sumado los sindicatos CCOO y UGT y colectivos feministas, y que se realizará este próximo sábado 17 de marzo.

"Con esta manifestación pedimos el blindaje de las pensiones en la constitución, que ningún Gobierno sea del color que sea pueda atacar a los pensionistas ni del presente ni del futuro", ha puntualizado la secretaria de acción sindical y salud laboral de USO, Sara García.

USO ha criticado la reforma de 2013, aprobada por el gobierno del PP, que puso en marcha el índice de revalorización de las pensiones (que establece una subida mínima del 0,25 %) y el factor de sostenibilidad, en función del cual el importe de las nuevas pensiones se adaptan a la esperanza de vida del colectivo.

Pero también está en contra de la reforma de las pensiones de 2011, pactada por el gobierno del PSOE con los sindicatos mayoritarios UGT y CCOO, por la que aumenta de manera progresiva la edad de jubilación de 65 a 67 años y se amplían los años de cotización para acceder a la pensión y para calcular la base reguladora de la misma.

En su informe, el sindicato ha señalado que para revalorizar las pensiones en función de la inflación es necesario crear empleo de mayor calidad y acabar la precariedad, y ha incido en que en España se está recuperando el número de afiliados pero no así la cotización.

En este sentido, ha destacado que en la última década se han perdido 3.930 millones de horas de trabajo, que en 2007 se pagaban a 16 euros la hora y en 2017 a 12 euros la hora.

El director del gabinete de estudios de USO, Jose Luis Fernández Castellana, ha asegurado que revalorizar las pensiones respecto a la inflación es posible y que tan solo "hace falta voluntad política".

En este sentido, ha explicado que si las pensiones subieran conforme al IPC supondrían un gasto extra del 1.300 millones de euros.

Esta cifra, según Castellana, se podría obtener al imputar a los Presupuestos Generales del Estado los gastos de personal de la Seguridad Social, que fueron de 4.000 millones en 2017.

Castellana también ha insinuado que dicha cantidad se podría obtener de otras partidas al asegurar que "unas primarias cuestan entorno a 1.000 millones", para añadir después que "es una cuestión de prioridades y para USO la prioridad son las personas mayores".