Diario Vasco

Colombo, 13 mar (EFE).- El Gobierno de Sri Lanka anunció hoy que el bloqueo de las redes sociales en todo el país finalizará el viernes, días después de levantar el toque de queda en el distrito central de Kandy, azotado desde el 5 de marzo por enfrentamientos violentos entre cingaleses y musulmanes.

El ministro de Telecomunicaciones, Harin Fernando, anunció el fin del bloqueo durante una rueda de prensa en la que señaló a la red social Facebook por su lentitud a la hora de revisar contenidos como principal objetivo de la medida, que también afectó a los servicios de mensajería instantánea Whatsapp y Viber.

Fernando avanzó que un equipo de Facebook llegará el jueves a la isla para finalizar un sistema de revisión de contenidos en ceilanés.

"Cuando les preguntamos dijeron que están revisando, pero la revisión no era lo bastante rápida. Dijeron que lleva una semana, pero para entonces el daño ya está hecho", aseguró el ministro.

"Creo que la forma en que respondieron no fue lo bastante rápida", subrayó.

Fernando aseguró que emisiones en directo de los disturbios entre cingaleses budistas y musulmanes y vídeos que promovían un discurso del odio se propagaron rápidamente por las redes sociales.

El Gobierno está trabajando para introducir nuevas leyes y establecer un órgano de supervisión para "monitorizar todas la formas de intimidación y acoso, discurso de odio y a los usuarios de pornografía infantil y problemas similares", dijo.

A pesar de que las autoridades de Sri Lanka levantaron el sábado el toque de queda en Kandy, todavía no se habían pronunciado sobre el bloqueo en todo el estado de las redes sociales ni sobre el estado de emergencia proclamado el 6 de marzo.

La Policía ceilanesa aseguró el 10 de marzo que la zona había vuelto a la normalidad, aunque las autoridades decidieron mantener a los más de 3.000 militares desplegados para contener los choques para evitar nuevos brotes de violencia.

El lunes de la semana pasada se produjeron en Kandy enfrentamientos violentos tras la muerte de un budista en una pelea con cuatro musulmanes, que tras su entierro el martes dieron paso a una ola de disturbios en la zona de Teldeniya, donde presuntos radicales budistas quemaron una mezquita y cerca de un centenar de negocios.

Los enfrentamientos se saldaron con al menos tres muertos, dos de ellos musulmanes, y la quema de decenas de viviendas, comercios y lugares del culto.

Estos son los enfrentamientos entre comunidades religiosas más importantes desde que en 2014 se produjeran cuatro muertos y dieciséis heridos en choques de budistas con musulmanes en dos ciudades del sur del país.