Diario Vasco

Yakarta, 13 mar (EFE).- Un tribunal de Indonesia empezó hoy el proceso judicial por terrorismo contra un funcionario que viajó con 25 familiares a Siria para unirse al Estado Islámico (EI) en 2015, y que desertó durante el sitio de Al Raqa en junio de 2017.

Dwi Djoko Wiwoho, que trabajaba en el Consejo de Coordinación de Inversiones de Indonesia en la provincia de las Islas Riau, se enfrenta a la pena capital por uno de los dos cargos de terrorismo que le imputan; el otro acarrea hasta 15 años de cárcel.

Según la ley antiterrorista de Indonesia, el acusado no puede ser procesados por crímenes cometidos fuera de Indonesia, por lo que el proceso judicial se centra en los vínculos con terrorismo en territorio nacional.

El grupo viajó a Estambul vía Singapur en julio de 2015 y allí un contacto les ayudó a cruzar la frontera con Siria, declaró a Efe por teléfono Andy Prasetyo, oficial de la Agencia Nacional Antiterrorista (BNPT, en indonesio).

La familia, formada por su mujer e hijas, parientes políticos, sobrinos y nietos, el menor de ellos un bebé que tenía entonces menos de un año, se dividió en grupos para atravesar la frontera.

Las autoridades fronterizas detuvieron a siete y solo 19 llegaron a Al Raqa.

Permanecieron en territorio controlado por EI hasta junio de 2017, cuando escaparon a una zona en las afueras de Al Raqa controlada por las Fuerzas de Siria Democrática, lideradas por milicias kurdas y, tras pasar por Irak, fueron deportados a Indonesia.

Varios familiares declararon a las autoridades al volver a Indonesia que fueron engañados por la propaganda yihadista y que los hombres se negaron a combatir, aunque, según la BNPT, al menos uno de ellos luchó junto al EI.

Salvo el procesado, las autoridades indonesias dejaron a los demás en libertad y les hicieron pasar un programa de antiradicalización de seis meses que provee además formación profesional.

Más de 500 nacionales han viajado a Siria para unirse al EI y más de 400 han sido deportados de Turquía desde 2015, según fuentes oficiales.

Indonesia, donde la población musulmana representa cerca del 88 por ciento de los 260 millones de habitantes, ha sufrido varios atentados yihadistas, entre ellos el perpetrado en la turística isla de Bali en 2002, que causó 202 muertos.