Diario Vasco

Praga, 13 mar (EFE).- El Gobierno eslovaco se enfrentará el próximo lunes a una moción de censura, en medio de la crisis política causada por el asesinato de un periodista que investigaba conexiones de la mafia con personas cercanas al Ejecutivo, y cuando uno de sus socios ha exigido que se celebren elecciones anticipadas.

Los dos principales partidos de la oposición, el liberal SaS y el conservador OlaNO, denuncian la existencia de vínculos entre el Gobierno y grupos delictivos, y acusan al Ejecutivo de no haber tomado medidas para proteger al reportero, que estaba amenazado, y de irregularidades en la investigación.

Para sacar adelante la moción y derribar al Gobierno, son necesarios 76 de los 150 diputados del Parlamento unicameral, muy por debajo de los 40 con que cuentan los dos partidos que la promueven.

No se espera que la apoyen los 14 parlamentarios del ultranacionalista Nuestra Eslovaquia (LSNS).

Queda por ver cuál será el sentido del voto de los 11 diputados de Most-Hid, el partido que forma Gobierno con el socialdemócrata SMER y los nacionalistas de SNS, y que ha anunciado que abandonará la coalición si no se convocan elecciones anticipadas.

Para interrumpir la legislatura y convocar elecciones es necesaria una mayoría de 90 diputados, un apoyo difícil de lograr en las actuales circunstancias.

De caer el Gobierno, el presidente del país, Andrej Kiska, tendría que iniciar el proceso de consultas para tratar de formar un nuevo Ejecutivo.

El periodista Jan Kuciak, que investigaba supuestos lazos de la mafia italiana con colaboradores del primer ministro, y su novia fueron encontrados muertos a tiros a finales de febrero en su casa cercana a Bratislava.

Most no ha considerado suficiente la dimisión ayer del ministro del Interior, Robert Kalinak, y reclamaba una remodelación más profunda del Gobierno que incluyera la salida del primer ministro, Robert Fico.

Tampoco ha sido suficiente para tranquilizar a la opinión pública.

La muerte del periodista y las acusaciones de corrupción contra el Gobierno han provocado en los últimos días las mayores manifestaciones desde las marchas que contribuyeron a la caída de la dictadura comunista en 1989.