Diario Vasco

Manila, 13 mar (EFE).- La Fuerza Aérea de Filipinas recibió hoy de Estados Unidos seis drones militares, los primeros de la historia filipina, destinados a combatir a los grupos yihadistas afiliados al Estado Islámico (EI) que operan en el sur del país.

Se trata de seis vehículos aéreos no tripulados ScanEagle fabricados por Insitu, filial de Boeing, anunció durante la ceremonia de entrega en Manila el secretario de Defensa filipino, Delfin Lorenzana, acompañado por el embajador estadounidense, Sung Kim.

Los aparatos han costado 13,76 millones de dólares (11,16 millones de euros), subvencionados por EEUU a través de un programa de asistencia militar.

Con un tamaño reducido, baja altitud y hasta 24 horas de autonomía, los ScanEagle son los primeros drones que adquieren las Fuerzas Armadas de Filipinas y cuentan con cámaras de vídeo electroópticas, infrarrojas y de alta resolución capaces de rastrear objetivos quietos o en movimiento.

Los aparatos permitirán "modernizar el Ejército para disuadir a quienes quieren librar una guerra contra nuestro país", expresó Lorenzana, en referencia a los grupos yihadistas que operan en la isla de Mindanao y que el año pasado ocuparon parcialmente la ciudad de Marawi durante cinco meses.

Liderada por el Grupo Maute -uno de las organizaciones filipinas fieles al EI- y con apoyo de yihadistas locales y extranjeros, la rebelión de Marawi se extendió desde mayo hasta octubre, destruyó gran parte de la ciudad y causó la muerte de 920 insurgentes, 165 soldados y 47 civiles.

Durante el conflicto, las Fuerzas Armadas filipinas necesitaron la asistencia de drones operados por los ejércitos de EEUU y Australia para vigilar a los insurgentes en la localidad.

Los seis nuevos ScanEagle cobrarán especial relevancia en operaciones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, no solo en operaciones antiterroristas y de defensa, sino también de asistencia humanitaria y respuesta a desastres, según Lorenzana.

El secretario de Defensa destacó que la adquisición muestra la "profunda amistad" con EEUU, en un momento en el que el presidente filipino, Rodrigo Duterte, se ha distanciado de Washington, su aliado histórico, para estrechar lazos con China.

"Deseamos mantener nuestra fuerte conexión y camaradería con EEUU, así como extender los intereses comunes y tratar nuestras diferencias con comprensión y respeto", expresó.