Diario Vasco

Madrid, 13 mar (EFE).- España y Estados Unidos destacaron hoy durante un seminario celebrado en Madrid sus buenas relaciones pero sin ocultar las discrepancias que existen entre la Unión Europea y el Gobierno del presidente Donald Trump en el ámbito comercial.

Las diferencias transatlánticas debido a los aranceles anunciados por Washington contra el acero y el aluminio de la UE fueron objeto de debate durante las "Conversaciones bilaterales" entre EEUU y España que se produjeron esta mañana en el Instituto Internacional de Madrid.

La sesión fue inaugurada por el presidente del Real Instituto Elcano, Emilio Lamo de Espinosa, y por el embajador de Estados Unidos en España, Richard Duke Buchan III.

En el acto intervinieron la secretaria de Estado española de Comercio (ministerio de Economía), María Luisa Poncela, y la secretaria de Estado adjunta de la Oficina Económica del Departamento de Estado (EEUU), Manisha Singh.

El presidente del prestigioso centro español de estudios internacionales y estratégicos señaló la creciente importancia de las relaciones bilaterales, pero no dejó de mencionar "los riesgos de la deriva proteccionista" que implican estos aranceles y las posibles represalias que pueden acarrear por parte de los países comunitarios.

"Esto no son buenas noticias", dijo.

Lamo de Espinosa se refirió también al optimismo del Fondo Monetario Internacional en lo que al crecimiento económico mundial se refiere pero auguró un aumento de la desigualdad entre los países más y menos desarrollados; una desigualdad que, a su juicio, requiere "un contrato social" para evitar que el problema se agrave.

El embajador estadounidense obvió el problema de la llamada "guerra comercial" que atiza el presidente Trump y se limitó a dar los grandes datos de la relación comercial entre su país y España.

"La prosperidad económica solventa muchos problemas" --comentó Duke en español antes de insistir en que "Estados Unidos está abierto a hacer negocios".

Como todos los intervinientes, la secretaria de Estado española resaltó la histórica relación entre dos países que son amigos, aliados y socios comerciales.

Poncela cifró en 700 las empresas estadounidenses instaladas en España, que han creado hasta 150.000 empleos, y defendió la capacidad española para "cuidar el clima de negocio" gracias a su capital humano y a sus buenas infraestructuras.

La secretaria de Estado manifestó también que, si bien "la experiencia de España en Estados Unidos es muy reciente, de hace dos décadas, ya es el segundo país de destino de nuestras inversiones, por detrás del Reino Unido".

En 2016 España era el noveno inversor del mundo en EEUU, según un informe que distribuyó hoy la embajada de este país en Madrid y en el que también se destaca que ambos países son los mayores inversores en América Latina.