Diario Vasco

Toledo, 13 mar (EFECOM).- Caja Rural Castilla-La Mancha ha cerrado 2017 con unos beneficios antes de impuestos de 26,5 millones de euros, un 4,08 por ciento más que el año pasado, y unos activos que alcanzan los 7.377 millones de euros, un 3,87 por ciento más que en 2016.

El presidente de Caja Rural Castilla-La Mancha, Javier López Martín, y el director general de la entidad financiera, Víctor Manuel Martín López, han desgranado en rueda de prensa los resultados de la caja a cierre de 2017, unos datos que "certifican la solidez y consolidan el modelo de negocio y gestión que la entidad viene desarrollando", en palabras de López Martín, que se ha mostrado "profundamente satisfecho" con el balance.

Caja Rural Castilla-La Mancha cerró 2017 con unos beneficios antes de impuestos de 26,5 millones de euros, un 4,08 por ciento más que en 2016, y con un resultado neto de 23,3 millones de euros, lo que supone un 6,39 por ciento más que en 2016, cuando se obtuvieron unos beneficios netos de 21,9 millones, tal y como ha indicado Martín López.

La entidad también ha mejorado en 2017 la eficiencia, hasta el 59,4 por ciento, y ha alcanzado 7.377 millones de euros en activos, un 3,87 por ciento más que en 2016, unos resultados que sitúan a Caja Rural Castilla-La Mancha como "la primera entidad de la región con diferencia, en resultado bruto, neto y balance y también como la tercera caja rural del país, de forma sólida", ha subrayado el director general de la entidad.

Además, se ha conseguido un margen bruto de intereses de 115,5 millones de euros, lo que supone un 3,1 por ciento más que en 2016, mientras que las comisiones netas sumaron 31 millones de euros, un 12,25 % más que el año anterior.

Por otro lado, Caja Rural Castilla-La Mancha ha terminado 2017 con un ratio de morosidad del 2,8 por ciento, frente al 3,16 del año anterior, y casi cinco puntos por debajo de la media del sector, que se ha situado en el 7,79 por ciento, mientras que la ratio de cobertura de saldos dudosos ha crecido hasta el 109,45 por ciento, un 8,65 por ciento más que en 2016 y casi 60 puntos más que la media del sector, que se fija en el 48,80 por ciento.

Asimismo, la inversión crediticia ha subido un 5,83 por ciento, con un total de 3.373 millones, con 16.922 operaciones concedidas, por un importe total de 942 millones de euros.

Otro indicador resaltado por Martín López ha sido la liquidez, ya que Caja Rural Castilla-La Mancha cuenta con 1.324 millones de euros al finalizar el año y dispone de 5.292 millones de euros de recursos aportados por los clientes, que son un 5,7 por ciento más que en 2016.