Diario Vasco

Estambul, 13 mar (EFE).- Un tribunal turco condenó hoy a dos cadenas perpetuas a Ahmed Barakat, un refugiado sirio en Turquía que confesó haber asesinado el año pasado a dos familiares suyas, la conocida activista Uruba Barakat y a su hija, informa la agencia de noticias Anadolu.

Las dos mujeres fueron encontradas muertas el 22 de septiembre pasado en su domicilio en Estambul, donde vivían tras haberse exiliado de Siria.

El ahora condenado aseguró que mató a Uruba Barakat, una prestigiosa activista de 60 años, opuesta al régimen de Bachar al Asad, porque se negó a darle dinero, y luego mató a Hala, una periodista de 22 años de edad, también comprometida con la oposición a Asad, para no dejar testigos del crimen.

La hermana de Uruba, Shada Barakat, había insinuado tras el asesinato que el régimen sirio podría estar detrás del asesinato, pero la confesión del autor parece echar por tierra un motivo político del crimen.