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Bagdad, 13 mar (EFE).- El primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, anunció hoy la reanudación de los vuelos internacionales a las dos principales ciudades del Kurdistán iraquí, Erbil y Suleimaniya, después de que se suspendiesen tras el referéndum kurdo celebrado el pasado septiembre.

En un comunicado de su oficina de prensa, el titular iraquí aseguró que las autoridades de la región autónoma del Kurdistán, en el norte de Irak, aprobaron que los aeropuertos y puestos fronterizos sean entregados a las autoridades federales de Irak.

Esta decisión se tomó después de que Al Abadi se reuniese con los oficiales del Ministerio iraquí de Interior, que trabajan en los aeropuertos del Kurdistán, "con el fin de facilitar el viaje de los ciudadanos desde los aeropuertos internacionales de Erbil y Suleimaniya".

Además, "los departamentos de pasaportes y nacionalidades se van a vincular con el Gobierno federal, según la ley", aclara la nota.

En un tuit en inglés del Gobierno iraquí, Al Abadi aseguró que la reanudación será "dentro de una semana", aunque ni el comunicado en árabe de su oficina ni los tuits en árabe lo precisan.

Asimismo, Bagdad formará un comité supremo para supervisar la administración de la región.

En este contexto en el que el Kurdistán iraquí ha estado bloqueado desde su consulta de secesión, Al Abadi señaló que en el mismo decreto han incluido "varios párrafos de acuerdo con los intereses de los ciudadanos en la región del Kurdistán y de todos los iraquíes", sin dar más detalles al respecto.

El veto a los vuelos internacionales con origen o destino en Erbil y Suleimaniya fue una de las medidas de castigo tomadas por Bagdad en respuesta al referéndum de independencia celebrado a finales de septiembre por el Kurdistán, considerado ilegal por las autoridades iraquíes.

Desde ese momento, el Gobierno kurdo ha pedido en numerosas ocasiones el levantamiento de este bloqueo a la región

De hecho, la tensión entre Bagdad y Erbil se ha ido relajando paulatinamente desde que el Gobierno kurdo acató, a finales de noviembre, un fallo del Tribunal Constitucional que veta cualquier posibilidad de secesión.

Además, el ejército iraquí retomó el control de zonas disputadas que estaban bajo el control de las tropas kurdas, en particular la provincia de Kirkuk, rica en petróleo, y varias comarcas en la provincia de Nínive cerca de la frontera con Turquía.