Diario Vasco

Bruselas, 27 feb (EFE).- La Unión Europea (UE) aprobó hoy oficialmente las nuevas reglas de su sistema de comercio de emisiones (ETS, por sus siglas en inglés) para el período entre 2021 y 2030, al que estarán sometidas las industrias pesadas, las plantas de generación de energía y la aviación.

El sistema ETS, el mercado de emisiones de CO2 más grande del mundo, fue implementado por primera vez en 2005 y afecta a 11.000 plantas de los 28 Estados miembros de la UE más Islandia, Liechtenstein y Noruega, lo que supone en torno al 45 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión.

La UE espera que las nuevas normas sirvan para alcanzar el objetivo del Acuerdo de París contra el calentamiento climático de reducir en al menos un 40 % las emisiones de CO2 para 2030 respecto a los niveles de 1990.

El ministro de Medioambiente de Bulgaria, Neno Dimov, representante del país que ejerce la presidencia de turno de la UE este semestre, destacó que la nueva normativa no solo servirá para contener el avance del calentamiento global, sino que tendrá "un impacto positivo en la mejoría de la calidad del aire".

El sistema se aprueba oficialmente tras dos años de negociaciones y en un contexto en el que el anterior mecanismo no resultaba efectivo.

Como consecuencia de la crisis, los precios de cada tonelada de CO2 emitida cayeron hasta los 4 euros en 2016 y actualmente se encuentran en valores cercanos a los 10 euros, lejos de los 30 euros que los expertos creen que servirían de incentivo para que las empresas inviertan en tecnologías menos contaminantes.

La nueva normativa ETS prevé que cada Estado otorgue permisos de emisión para cada planta mientras los límites se van endureciendo progresivamente con una reducción lineal del 2,2 % anual, informó el Consejo de la UE.

La cantidad de permisos en el mercado se doblarán hasta 2023, con el objetivo de impulsar los precios, y a partir de ese año se implementará un nuevo mecanismo para absorber el remanente y limitar la validez de esos permisos.

Otro de los retos a los que intenta hacer frente la nueva normativa consiste en encontrar un equilibrio para alcanzar las metas climáticas sin empujar a que las firmas industriales deslocalicen su producción fuera de la UE, fenómeno conocido como "fuga de carbono".

Para ello, el ETS reservará para ese tipo de empresas el 57 % de los permisos de dióxido de carbono subastados al tiempo que se actualizarán las reglas sobre qué empresas pueden acceder a esa bolsa de créditos de emisión.

Las capitales podrán, además, establecer sus propios cauces de ayudas como compensación por los costes indirectos del carbono, dentro de las normas de las ayudas de Estado vigentes en la UE.

El nuevo sistema ETS, que no afecta a sectores que cuentan con con sus propias reglas medioambientales como el inmobiliario, el transporte rodado o la gestión de aguas, entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea.