Diario Vasco

Zaragoza, 15 feb (EFE).- UGT Aragón ha urgido hoy al Gobierno de Aragón y al de España a preparar la "revolución" que se avecina con la producción del primer coche cien por ciento eléctrico en el país, el Corsa en la planta de Opel de Figueruelas (Zaragoza), para no perder la oportunidad que representa en innovación, formación y empleo.

Ese es el principal mensaje que hoy han transmito el líder de UGT Aragón, Daniel Alastuey, el secretario general de Industria del sindicato, José Juan Arcéiz, y el responsable de la sección sindical de Opel, José Carlos Jimeno, en una rueda de prensa en la que han apelado al Gobierno de Aragón a constituir ya la Mesa del Auto para tratar con "mucha diligencia" los aspectos ligados a la llegada del Corsa eléctrico en 2020 anunciado ayer, algo que hasta a ellos les "pilló" por sorpresa y supera las expectativas de UGT.

El consejero delegado de la marca alemana, Michael Lohscheller, anunció que Figueruelas se queda con la producción en exclusiva del nuevo Corsa y su versión eléctrica, y la incidencia en el empleo si la factoría suma dos turnos más para lanzar el año que viene la nueva generación del vehículo, será al menos de 1.200 nuevos empleos, sin que se conozca cuál será en el caso de la versión eléctrica.

Se trata, ha dicho Jimeno, de una noticia muy importante para la industria de Aragón que sitúa a Opel "en primera línea para la tecnología de la movilidad del futuro" y toda la industria "debe de prepararse", las auxiliares y también los trabajadores porque, ha matizado Arcéiz, se "abre una ventana de oportunidad tremenda" que las administraciones y los agentes sociales no pueden "dejar escapar".

Opel va a ser pionera en la producción en España de un coche eléctrico y eso precisa de distintos vectores de los que Aragón e incluso España carece, desde empresas tecnológicas que desarrollen los nuevos sistemas de esos vehículos hasta la formación de los empleados de la planta, de las auxiliares e incluso de los talleres de reparaciones.

Así, ha insistido en que es "urgente" que se convoque la Mesa del Auto de Aragón para tratar todos los aspectos relativos a la formación, y en su opinión en este caso se deben implicar no solo la consejería de Economía, también la de Educación y la de Innovación y Universidad, porque hasta 2020 hay tiempo para poner en marcha grados de Formación Profesional, y Opel ha de implicarse.

"El momento para nuestra tierra es histórico y sería un grave error que lo dejásemos pasar sin hacer nada", ha aseverado Arcéiz, quien ha admitido que hay "un trabajo inmenso por hacer", también para que las proveedoras de Opel -que para poner en marcha el Corsa en 2019 tendrán que invertir 42 millones de euros- puedan producir las piezas de la versión eléctrica en Aragón.

En ese sentido, ha vaticinado que habrá empresas que perderán los contratos con Opel y otras los ganarán, y el objetivo es anticiparse, pero además las eléctricas deberán poner su parte por los escasos puntos de recarga de vehículos en España, y la construcción tendrá que adaptarse para que en los garajes también se instalen. "Todo eso está por hacer", ha dicho.

Zaragoza, ha apuntado Alastuey, va a estar en el centro de esa "revolución industrial" en la que habrá que trabajar "muy duramente" para coger la oportunidad "al vuelo", y el Gobierno de Aragón tiene que asumir un papel, contando con los sindicatos, y el de España también tiene "deberes" en relación con las infraestructuras, para impulsar la competitividad de la planta.

Jimeno ha admitido que el plan industrial de Opel implica "sacrificios" para la plantilla y, tras defender la calidad del empleo en Opel, en la que todos los empleados son indefinidos, ha incidido, respecto a la reducción del coste por producción de vehículo de 700 euros, que no solo se consigue a través de los salarios.

En cuanto al precio que tendrá el coche para ser competitivo, se han mostrado convencidos de que lo será y han desatado que su coste se abaratará por su producción en línea de montaje y dependerá también de si las piezas se producen en el entorno de la planta, teniendo en cuenta que PSA quiere que el 90 % del coche se produzca en el denominado "polo ibérico" que conforma Opel con las plantas de Vigo, Portugal y Marruecos.