Diario Vasco

Moscú, 15 feb (EFE).- Rusia admitió hoy que cinco ciudadanos rusos pudieron morir el pasado 7 de febrero en Siria en el bombardeo perpetrado por Estados Unidos contra un grupo de milicianos aliados del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad.

"Según datos preliminares, cinco personas presuntamente de nacionalidad rusa fallecieron en un combate cuyas causas se están aclarando. Todo esto tiene que ser corroborado, en particular en lo que se refiere a su ciudadanía", dijo a los periodistas la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova.

La diplomática subrayó que "no se trata de militares rusos", y desmintió las informaciones que apuntan a "multitud de uniformados rusos" muertos en el bombardeo de la coalición internacional liderada por EEUU en la provincia siria de Deir Al Zur.

El grupo Conflict Intelligence Team (CIT), que investiga desde 2014 la participación de mercenarios rusos en las guerras de Ucrania y Siria, reveló esta semana a Efe que al menos cuatro contratistas rusos murieron en ese bombardeo.

El director del CIT, Ruslán Levíyev, aseguró que estos mercenarios eran miembros de una compañía militar privada llamada Wagner, con base en el sur de Rusia y que coordina sus operaciones con el Ministerio de Defensa.

"Nos siguen llegando nuevos nombres de contratistas rusos muertos en ese bombardeo, y creemos que cuando se confirme, estaremos hablando de una treintena de mercenarios rusos muertos en ese bombardeo", advirtió el activista.

Estados Unidos lanzó su ataque contra un grupo de combatientes partidarios de Al Asad que entraron en combate con las Fuerzas de Siria Democrática, una alianza liderada por los kurdos y respaldada por Washington.

El Ministerio de Defensa respondió que no había militares rusos en la zona del bombardeo y aseguró que los milicianos actuaban por su propia cuenta.

El CIT calcula que al menos 250 mercenarios rusos han muerto en combate en Siria desde 2015 y asegura que todos los contratistas rusos que luchan del lado de Rusia pertenecen al Grupo Wagner.

"Aunque lo llaman compañía militar privada, en realidad se trata de una unidad creada y financiada por el Gobierno ruso", denunció Levíyev.

La legislación rusa prohíbe las compañías militares privadas, pero un diputado oficialista anunció hace menos de un mes que trabaja en un proyecto de ley para permitir su creación y actividad en zonas de conflicto.