Diario Vasco

Toulouse (Francia), 15 feb (EFECOM).- La reducción de la cadencia de producción del avión militar A400M tendrá un "impacto negativo" sobre la actividad de la planta de ensamblaje de Sevilla, pero se compensará con otros programas del grupo Airbus en esa o en otras instalaciones.

Este fue el mensaje que dio hoy el consejero delegado de Airbus, Tom Enders, en la presentación de los resultados anuales del grupo europeo, para los que una vez más el A400M fue el gran punto negro, con una nueva provisión de 1.299 millones de euros.

Tras el acuerdo de principio del pasado 5 de marzo con los siete países implicados en este programa de avión de transporte militar, en los próximos meses se van a llevar a cabo negociaciones para establecer nuevos contratos con un nuevo calendario de entregas, que van a suponer una reducción de la cadencia de producción en Sevilla.

De los 19 que salieron de la cadena de ensamblaje en 2017 (habían sido 17 en 2016) se pasará a 15 este año y a 11 el próximo. Enders señaló que, si no hubiera nuevos contratos para la exportación esa cifra se reduciría todavía más a continuación, a 8.

Subrayó que las consecuencias que tengan sobre la carga de trabajo allí son "manejables" para la empresa, ya que las puede compensar con otros programas que no se encuentran en la misma situación.

De hecho, Airbus no contempla reducciones de plantilla, sino en todo caso la recolocación de una parte de los trabajadores que se ocupan del A400M en otras actividades en Sevilla o en otras factorías, como la de Cádiz, algo que ya se venía haciendo.

El consejero delegado señaló también que la voluntad de conseguir nuevos contratos para ese aparato "está arriba en la agenda de nuestros equipos".