Diario Vasco

Madrid, 15 feb (EFE).- El sistema de acogida español "se muestra incapaz de superar las dificultades de integración que los refugiados afrontan" en la sociedad, que se enfrentan a precariedad laboral, inseguridad económica e inestabilidad residencial.

Lo ha denunciado hoy una investigación liderada conjuntamente por la Cátedra de Refugiados y Migrantes Forzosos (IUEM) de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-Icade, el Instituto de Derechos Humanos Pedro Arrupe de la Universidad de Deusto y el Servicio Jesuita a Migrantes.

El documento ha recordado que hubo casi 17.000 las solicitudes de asilo en 2016 frente a las cerca de 6.000 en 2014, pero que el sistema de acogida español para personas solicitantes de protección internacional "no responde a las exigencias de una integración plena".

Por ejemplo, a pesar de que un 20 % de los refugiados cuenta con estudios universitarios, su empleo se caracteriza por la escasez y la precariedad.

El informe, titulado "¿Acoger sin integrar? El sistema de acogida y las condiciones de integración de personas solicitantes de protección internacional", también presenta una serie de medidas para facilitar la integración de los refugiados en la sociedad española.

Reformar el sistema de distribución de plazas y solicitantes de protección durante la fase de acogida o flexibilizar el sistema apoyando a las personas en los procesos de transición entre las etapas de acogida, autonomía e integración social plena son algunas de las recomendaciones.

También se pide proteger las trayectorias educativas de la población refugiada facilitando la homologación de títulos, crear nuevos modelos de control de las ayudas económicas y desarrollar un marco reglamentario que recoja formalmente la política de acogida e integración en España, sus límites y obligaciones.

Asimismo, se aconseja revisar los procedimientos de asilo, con el fin de cumplir con los plazos legales y alcanzar unas tasas de aceptación semejantes a las de la UE y ofrecer vías alternativas para la regularización e integración social de las personas solicitantes de asilo rechazadas por el sistema de protección internacional.