Diario Vasco

Adís Abeba, 15 feb (EFE).- El primer ministro de Etiopía, Hailemariam Desalegn, dimitió hoy de su cargo, en el que lleva casi seis años, así como de su puesto de presidente de la coalición gobernante, el Frente Democrático Revolucionario Etíope (EPRDF, siglas en inglés).

"Dimito de mis funciones, tanto en el partido como en el Gobierno, para ser parte de la solución de la preocupante situación que atraviesa el país", dijo Desalegn en un mensaje televisado por la estatal EBC.

Sin embargo, aclaró que seguirá en funciones hasta que el partido elija a un nuevo presidente y el Parlamento, en la que su formación tiene mayoría, lo nombre primer ministro, para lo que aún no hay una fecha.

Etiopía enfrenta una semana de protestas y huelgas en las regiones de Oromia y Amhara, donde viven los principales grupos étnicos del país.

Esta crisis ha provocado disputas entre los cuatro partidos regionales que conforman el EPRDF, sobre todo entre los dos que representan a Oromia y Amhara y el principal Frente de Liberación del Pueblo Tigray (TPLF, en inglés).

"La situación en nuestro país es extremadamente preocupante, por ello, me gustaría hacer un llamamiento de unidad nacional al pueblo etíope, para ayudar en este período de transición", dijo el Desalegn.

Desalegn sucedió en agosto de 2012 a Meles Zenawi como primer ministro del país, cuando este falleció tras haber gobernado doce años.

También fue viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores desde 2010, antes de suceder a Zenawi.

El primer ministro también dimitió como presidente del Movimiento Democrático de los Pueblos del Sur de Etiopía (SPDM, siglas en inglés), uno de los cuatro partidos regionales del EPRDF, y confirmó que tanto el EPRDF como el SPDM han aceptado su renuncia.

La ley en Etiopía estipula que sea el viceprimer ministro, Demeke Mekonnen, quien reemplace a Desalegn hasta que se celebren las próximas elecciones en mayo de 2020, aunque aún no hay una confirmación oficial de quien ocupará el cargo.

En las últimas semanas, el Gobierno ha liberado a varios presos políticos, después de que el fiscal general, Getachew Ambaye, anunciase el mes pasado el indulto a 746.

Entre ellos figuran el periodista y bloguero Eskinder Negga y el vicepresidente del mayor partido de la oposición, la Unidad por la Democracia y la Justicia (UDJ), Andualem Aragie, así como varios altos cargos del partido oromo.

De acuerdo al oficialismo, se trata de una medida destinada a construir "un consenso nacional"y a "ampliar el campo de juego democrático", tras años de denuncias de grupos pro derechos humanos y organizaciones internacionales contra Etiopía por encarcelar a miles de políticos, activistas y periodistas, entre otros.

El poder ejecutivo en Etiopía recae casi por completo en el primer ministro, ya que la presidencia, que la ostenta Mulatu Teshome desde octubre de 2013, es un cargo de marcado carácter simbólico y honorífico.