Diario Vasco

Madrid, 15 feb (EFE).- Coca-Cola European Partners (CCEP), la mayor embotelladora de la marca estadounidense en el mundo, cerró el ejercicio 2017 con un beneficio neto de 688 millones de euros en términos contables, lo que equivale a un aumento superior al 25 %.

En el informe de resultados divulgado hoy por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía precisa que en el último trimestre de 2017 perdió 61 millones, lo que lastro su resultado anual.

Si los datos se analizan en base proforma comparable, sus ganancias ascendieron a 1.035 millones, un 13 % más que en 2016, y en los tres últimos meses del año su beneficio alcanzó los 240 millones.

En 2017, la facturación de la embotelladora superó ligeramente los 11.000 millones, un 21 % mas en términos contables y el 1,5 % mas en base proforma comparable.

De cara a 2018, la compañía pretende continuar ampliando su portafolio y mejorar su servicio al cliente, aunque sus responsables han reconocido que existen "algunos retos".

Por áreas geográficas, los ingresos de la firma en España, Portugal y Andorra aumentaron un 3 % y representan ya el 24,5 % del total del grupo, medio punto más que en 2016.

Por el contrario disminuyó el peso del Reino Unido (del 19 al 18,5 %) como consecuencia de la depreciación de la libra frente al euro y el de Noruega (del 4 al 3,5 %).

Las ventas en volumen de los productos bajo la enseña de Coca-Cola cayeron un 0,5 % pese al significativo incremento registrado en el caso de la variedad Zero Azúcar, que creció en torno a un 15 %.

No obstante, las bebidas carbonatadas de sabores y energéticas en general -donde se incluyen otras enseñas incluidas en el portafolio del grupo- aumentaron un 4 %, con un "sólido crecimiento" de las marcas Fanta, Vio y Royal Bliss.

Además, las ventas en volumen de bebidas sin gas se incrementaron un 1 %, mientras que las marcas de agua descendieron un 1,5 %.

De cara a 2018, la embotelladora espera un crecimiento de su facturación de un sólo dígito -de entre el 1 y el 3 %- en base comparable y a un tipo de cambio constante, debido en parte a la mayor carga fiscal que soportará la industria de los refrescos.

"Se espera que estos impuestos aumenten entre un 2 y un 3 % aproximadamente los ingresos y en un 4 % el coste de los bienes", han apuntado desde el grupo.

Asimismo, la compañía mantiene como objetivo "obtener unos ahorros anuales antes de impuestos de entre 315 y 340 millones de euros a través de las sinergias" conseguidas con la fusión de tres embotelladoras europeas, proceso cerrado en 2016 y que alumbró a la actual CCEP.

El dividendo trimestral para los accionistas se situó en 26 céntimos por acción, un 24 % superior al de un año antes, lo que según los responsables de la empresa refleja su "confianza en el futuro" del negocio.