Diario Vasco

San Sebastián, 14 feb (EFE).- La Real Sociedad saldó la totalidad de la deuda que adquirió con la Hacienda foral de Guipúzcoa, en el marco del concurso de acreedores declarado en 2010 por la entidad, lo que supone liquidar, diez meses antes de lo previsto, los préstamos participativos que suscribió.

El pasado mes de julio, el club guipuzcoano anunció que, según sus previsiones, acabaría de realizar los pagos en diciembre de 2018, si bien hoy ha hecho público un comunicado en el que explica que ayer saldó el último de los pagos pendientes por un importe de 4,74 millones de euros.

El abono de este último plazo supone que el club guipuzcoano ha liquidado en un período de ocho años una deuda que, en su conjunto, ascendía a 21,89 millones de euros en préstamos participativos que, según recogía el convenio de acreedores, debía abonar en 25 y 30 años vinculados a los "ingresos extraordinarios" del club.

"Con el abono realizado en el día de ayer, la Real Sociedad ha liquidado la totalidad de su deuda contraída con todos sus acreedores en el convenio, de tal manera que a día de hoy no tiene ningún pago pendiente derivado del convenio", explica la entidad donostiarra en una nota publicada en su página de internet.

"La Real Sociedad -añade el texto- quiere agradecer a la Diputación Foral de Gipuzkoa, a Kutxabank y resto de acreedores el esfuerzo realizado con la firma del convenio de acreedores que hizo posible la viabilidad de la Real Sociedad en unos momentos muy difíciles".

"De igual manera, queremos mostrar nuestra satisfacción de poder haber hecho frente a toda la deuda en un período mucho más breve del contemplado en el convenio", concluye el comunicado.

El concurso de acreedores que ahora se cierra fue aprobado por el juez en enero de 2010 y estableció una deuda con Hacienda de 21.893.803 euros, que la Real negoció con la Diputación convertir esta cantidad en préstamos participativos.

De esta manera, la deuda pasó a computar en la contabilidad de la Real como capital, lo que permitió al club presentar un patrimonio neto favorable y evitar la causa de disolución.

La Diputación no aplicó ninguna quita a la deuda, pero accedió a convertirla en préstamos participativos, con un plazo de devolución de entre 20 y 30 años, aunque la cantidad total será abonada finalmente en ocho años. La Real Sociedad también suscribió estos préstamos participativos con la entidad financiera vasca Kutxabank.

En el acuerdo se estableció que la Real dedicaría un porcentaje de los ingresos en traspasos de jugadores a devolver los préstamos por este motivo, el presidente realista, Jokin Aperribay, ya anunció en su momento que de producirse el traspaso de algún jugador de la Real, la deuda se podría saldar incluso antes de lo previsto.

Se da la circunstancia de que el mes pasado el exjugador de la Real Sociedad Iñigo Martínez fue fichado por el Athletic Club previo pago de su cláusula de rescisión, que ascendía a 32 millones de euros.

El pago de la deuda durante estos años no ha impedido a la Real crecer económicamente, hasta el punto de que el pasado verano contaba con un patrimonio neto positivo de entre 30 y 35 millones y actualmente goza de una situación financiera saneada.