Diario Vasco

Madrid, 14 feb (EFE).- La selección española de rugby ya calienta motores para recibir el domingo la visita de Rumanía en el que será uno de los duelos más relevantes de su historia, ya que podría servirles para allanar el camino hacia la disputa de su segundo Mundial.

Los hombres de Santiago Santos son conscientes de la relevancia que tiene una cita que se disputará en Madrid y en la que, si se atiende a los precedentes directos con su rival, no parten como favoritos.

De hecho sólo en dos ocasiones el XV de León se llevó la victoria ante Rumanía: una en abril de 1992 y la otra en marzo de 2012. El resto de enfrentamientos se cuentan por derrotas, incluido el último, disputado en Bucarest y que terminó con triunfo del anfitrión por 13-3.

Sin embargo España llega con la moral por las nubes tras superar a domicilio a Rusia (13-20), lo que le permite depender de sí misma para lograr la clasificación directa para el Mundial que se disputará en Japón en 2019. Si no fuese posible, ese resultado favorable en Krasnodar es válido también para acariciar la repesca.

Conscientes de la importancia del partido en el Estadio Central de este fin de semana, los jugadores ya trabajan para llegar en las mejores condiciones, tal como explicó el entrenador en la presentación del mismo: "El partido de Rusia fue muy duro y también el viaje de vuelta afecta. Yo creo que llegamos muy bien aunque hay pequeños golpes".

"El partido fue durísimo pero ganar y saber que ocho días después hay un partido que nos puede dar la llave directa al Mundial permite que la ilusión haga que la fatiga desaparezca y la gente se recupere mucho antes", agregó.

Preguntado sobre el jugador Quentin García, opinó: "Tenemos dudas con los doses, la convocatoria todavía no está centrada. Marco Pinto estaba con el gemelo un poco tocado pero creo que va a estar al cien por cien. Juan Anaya tuvo un golpe y está bajo un protocolo de vuelta a la actividad, todavía no está descartado".

"Si se incorporase definitivamente Quentin García es un gran jugador, ha estado en algunas concentraciones. Tiene un buen lanzamiento de touche, muy duro en el contacto, muy bueno en melé y se ha acoplado perfectamente a nuestro sistema. Estamos aquí porque tenemos un gran grupo de jugadores, no solo son los veintitrés con los que contamos. Para ir a un Mundial hace falta tener tres o cuatro jugadores por puesto porque nunca sabes cuando puede haber una lesión", dijo.

Asimismo destacó la importancia de la defensa: "Hoy hemos subido un poco más la intensidad. Yo tengo mucha fe en nuestra defensa. El ataque de Rusia es mucho mejor que el de Rumanía para mi, plantea muchos más problemas, tiene jugadores más rápidos".

"Pero Rumanía tiene mucha potencia física, hace falta poner placajes muy duros. Tengo mucha fe en nuestra defensa. Lo más peligroso es conceder golpes de castigo y maules a cinco metros. Creo que tenemos al mejor entrenador de maul de Europa y una fe ciega en la defensa de nuestro maul", añadió

Por otro lado se refirió a las conclusiones que se pueden sacar del último duelo disputado por Rumanía, en el que se impuso a Alemania por 85-6: "Todos los partidos sirven, toda información es buena. A mi me gusta mucho ver los partidos en los que los equipos son muy superiores y ganan porque es como ver un entrenamiento, sale todo. Es muy interesante ver todas las cosas que se proponen. En los partidos igualados salen la mitad de la mitad de lo que has entrenado".