Diario Vasco

Madrid, 14 feb (EFE).- La exdiputada de la CUP Mireia Boya ha dicho hoy no sentirse totalmente satisfecha porque "todavía hay cuatro presos políticos en la cárcel", tras salir sin medidas cautelares del Tribunal Supremo, donde ha declarado por un posible delito de rebelión.

En declaraciones a los medios tras comparecer durante hora y media ante el juez Pablo Llarena por un supuesto delito de rebelión, Boya ha explicado que si bien no se ha pedido ninguna medida cautelar sobre ella "hay cuatro personas secuestradas por el Estado español", al tiempo que se ha reafirmado en la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) del 27 de octubre.

La exdiputada, que en el momento de la DUI era presidenta del grupo parlamentario de la CUP, ha comentado que esa declaración se vio truncada por "un golpe de Estado en forma de artículo 155 y por la imposición de otras elecciones, que hemos vuelto a ganar".

Boya ha reprochado al Gobierno que siga sin dialogar y ha lamentado que la Constitución sea "un muro, y ante los muros la gente se moviliza".

Ha añadido que si hay alguna "conspiración" es la no violencia. "Nunca ha habido violencia en Cataluña y esto desmonta los delitos que nos imputan", ha dicho.

Además ha reiterado su "compromiso político" con el derecho a decidir y ha asegurado que en su declaración "no se ha modificado ni una coma".

Las próximas declaraciones ante el Supremo deberían ir en el mismo sentido, ha señalado en referencia a las comparecencias la próxima semana del expresidente Artur Mas, la coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, y la exportavoz de la CUP Anna Gabriel.

Boya también se ha reafirmado ante el juez, en el hecho de que en días previos al 1 de octubre "hubo policías que salieron a dar caza a independentistas" y así lo avalan, ha dicho, "vídeos y fotografías".

Según Boya, el comportamiento de la Policía Nacional y la Guardia Civil el 1 de octubre "no sólo fue violento sino también muy poco ético y, si embargo, no se ha abierto ninguna investigación".

"En cambio a nosotros nos llevan al Supremo con penas de hasta 30 años de cárcel. El Estado español ni es normal ni democrático", ha precisado.

La exdiputada ha considerado que "no es con la justicia" con quien se va a resolver el conflicto político, "es con la democracia, las urnas y el diálogo".

Además, ha insistido en que esto es un "juicio político" y, por tanto, hay que actuar como tal, "defendiendo nuestros postulados que son los que llevamos al Parlament".

Respecto a si el juez Llarena le había preguntado si acataba la Constitución, Boya ha dicho que no pero, en cualquier caso, ha opinado que la Constitución actual ya no sirve. "Hay que reformarla y hacer otra".

En ese sentido, ha apostado por una Constitución propia de forma participativa en la que puedan opinar todos los catalanes, en un proceso constituyente propio.