Diario Vasco

Río de Janeiro, 14 feb (EFE).- Beija-Flor, con un desfile protesta contra la corrupción, la violencia, la intolerancia y otros males de Brasil, fue proclamada hoy como la campeona este año entre las escuelas de samba del Grupo Especial del carnaval de Río de Janeiro.

La escuela de Nilópolis, un empobrecido municipio del área metropolitana de Río, aprovechó el desfile que ofreció en la madrugada del lunes para denunciar con sus carrozas, escenografías y disfraces la corrupción, la desigualdad y la violencia en Brasil, así como la intolerancia de género, racial, religiosa y hasta deportiva.

La nueva campeona del carnaval aprovechó el desfile titulado "monstruo es aquel que no sabe amar: los hijos abandonados de la patria que los parió", que inicialmente era un homenaje a los 200 años de la novela Frankenstein, para hacer una dura crítica a la realidad social brasileña que generó aplausos en el sambódromo y críticas de algunos sectores conservadores.

La campeona también reprodujo en su desfile escenas de niños tiroteados en las escuelas públicas, menores víctimas de balas perdidas en sus ataúdes, padres cargando los cuerpos de sus hijos heridos y jóvenes apuntando a sus víctimas en la cabeza con armas.

Beija-Flor obtuvo 269,6 puntos de 270 posibles de los 36 jurados que calificaron el desfile de 2018 de las escuelas de samba del Grupo Especial, el considerado mayor espectáculo del mundo al aire libre y la mayor atracción del carnaval carioca.

La ganadora aventajó por tan solo una décima de punto a Paraíso de Tuiutí (269,5 puntos) que igualmente llevó al sambódromo un desfile con duras críticas a la situación de Brasil en el que puso en duda si la esclavitud realmente había acabado hacía 130 años.

Esta escuela llevó al sambódromo una enorme carroza representando un moderno navío negrero en que el presidente de Brasil vestido de vampiro, en una clara referencia a Michel Temer, comanda reformas neoliberales que violan los derechos de los trabajadores.

Beija-Flor sucede a Portela, campeona del año pasado tras un ayuno de 33 años pero que es la escuela de samba que más veces ha vencido el Carnaval de Río de Janeiro, con 22 títulos, y una de las más tradicionales de Brasil.

El nuevo título le permite a Beija-Flor sumar 14 y confirmarse como la tercera escuela que más veces ha vencido el carnaval de Río, tras Portela (22) y la popular Mangueira (19).

Cada una de las escuelas, con entre 3.500 y 4.500 integrantes, entre músicos, bailarines y figuras destacadas, todos usando espectaculares disfraces, tuvieron entre 65 y 75 minutos para atravesar los 700 metros del sambódromo, una pasarela rodeada por tribunas con capacidad para 75.0000 espectadores.

En la votación, los jurados evalúan diferentes criterios, como la canción, la percusión, el tema de cada desfile, la calidad de los disfraces y las carrozas, y la armonía del conjunto.

Las dos últimas ubicadas entre las trece escuelas del Grupo Especial, Grande Río e Imperio Serrano, fueron descendidas a la segunda división y el próximo año tendrán que desfilar entre las del llamado Grupo de Acceso.

Las notas fueron leídas en una ceremonia en el propio sambódromo en la que el público protestó tanto contra Temer como contra el alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, pastor de un grupo evangélico crítico del carnaval y que redujo el presupuesto para las fiestas.