Diario Vasco

Sídney , 14 feb .- El ciclón Gita, que causó un muerto y una extensa destrucción en Tonga el lunes, ha ocasionado daños menores en el sur de Fiyi, por donde pasó en las últimas 24 horas con ráfagas de viento que alcanzaron los 270 kilómetros por hora.

La Oficina de Gestión de Desastre Nacional (NDMO) informó de 10 viviendas destruidas y otras 26 dañadas en el archipiélago de Lau, formado por un centenar de islas de las que solo una treintena están habitadas por alrededor de 10.000 personas.

"Hemos recibido informes preliminares que indican que la vivienda y la agricultura son los sectores con más daños. Enviaremos equipos de evaluación multisectoriales con suministros de socorro para verificar los informes sobre el terreno", indicó el director de la NDMO, Anare Leweniqila, citado hoy por el diario local Fiyi Times.

El daño mayor a la agricultura se encuentra en las islas de Vatoa y Ono-i-Lau, las más meridionales de ese archipiélago.

Las autoridades fiyianas están a la espera de que el tiempo mejore para enviar barcos con ayuda a Lau.

La situación es más grave en Tonga, donde hay un muerto, 33 heridos -tres de ellos graves- y una cuantiosa destrucción, entre ellas una iglesia derruida y parte del edificio del Parlamento.

Unas 4.500 personas se encuentran acogidas en 108 centros de evacuación habilitados por todo el país, según cifras oficiales.

Las operaciones de limpieza y rehabilitación están en marcha en la isla de Tongatapu, la principal, habitada por unas 76.000 personas y donde se encuentra la capital, Nakualofa.

De donde todavía no salen datos oficiales es de Eua, al este de la anterior, poblada por unos 5.000 habitantes y donde se cree que los vientos huracanados y las copiosas precipitaciones del Gita tuvieron un mayor impacto.

La Cruz Roja de Tonga, que dispone de asistencia humanitaria almacenada para estas ocasiones, participa en las operaciones de ayuda a los damnificados con equipos de voluntarios y profesionales.

El ciclón Gita se movió hoy en dirección oeste, por el mar al sur de Nueva Caledonia, con vientos sostenidos de 224 kilómetros por hora.