Diario Vasco

Bangkok, 14 feb (EFE).- El Parlamento de Camboya aprobó hoy una reforma del código penal para prohibir los insultos y ofensas a la monarquía, pese a las críticas de grupos de activistas que temen que el Gobierno lo utilice para perseguir a la disidencia.

La propuesta fue aprobada por unanimidad en la Cámara Baja, donde el gobernante Partido del Pueblo de Camboya dispone de mayoría absoluta y de la que fue expulsado el principal partido opositor tras su ilegalización en noviembre pasado.

Las enmiendas declaran ilegal las faltas de respeto a la corona con penas de entre 1 y 5 años de cárcel y multas de entre 500 y 2.500 dólares, según el diario Phnom Penh Post.

La reforma, que deberá superar la formalidad de una ratificación por parte del Senado y la firma del rey Sihamoni para entrar en vigor, fue propuesta a principios de mes por el gobierno.

El primer ministro y hombre fuerte del país, Hun Sen, defendió las enmiendas como necesarias para proteger Camboya de influencias extranjeras.

El rey Sihamoni goza de una amplia popularidad en el país asiático, donde desempeña un rol simbólico, ceremonial y con escaso poder político.

La reforma del código penal sigue a una campaña judicial contra opositores y críticos que ha llevado al arresto del líder de la oposición, la ilegalización de su partido, el cierre de prensa independiente y la expulsión de ONG del país.

La ofensiva comenzó tras los malos resultados del partido gobernante en las municipales de junio y un año antes de las generales en las que Hun Sen intentará revalidar el cargo que ostenta desde 1985.

Con la ayuda de la ONU, Camboya organizó las primeras elecciones democráticas en 1993, tras más de dos décadas de guerra civil, incluido el régimen del Jemer Rojo, durante el que murieron unos 1,7 millones de personas.