Diario Vasco

Salamanca, 14 feb (EFE).- El expresidente del Parlamento Europeo Josep Borrell ha afirmado hoy que la salida del Reino Unido de la UE "más que un contagio ha sido una vacuna" y ha lamentado "no estar ya en la Europa de los valores democráticos y liberales que florecieron en los años de la posguerra".

Borrell, que ha pronunciado la conferencia titulada "Europa entre la integración y la desintegración" en la Facultad de Derecho, se ha mostrado convencido de que, a pesar de los problemas, la Unión Europea "no va a desaparecer".

En este sentido, ha aseverado que el brexit "más que un contagio, ha sido una vacuna" y que aunque la gente pensaba que sería "una epidemia y que todos querrían hacer lo mismo, ha sido al revés, ha vacunado a otros países porque se han dado cuenta que no es tan fácil marcharse de la Unión".

Tras opinar que los británicos "están arrepentidos de lo que han decidido", ha insistido en que el proyecto de la Unión en sí "no peligra en su existencia", pero que hay "una discusión sobre sus finalidades", debido a las desigualdades.

Éstas, según sus palabras "están creciendo mucho en Europa porque la Unión no ha sido capaz de desarrollar su dimensión social".

En esta línea, ha lamentado "no estar ya en la Europa de los valores democráticos y liberales que florecieron en los años de la posguerra", ante la "deriva autoritaria contraria a los principios fundamentales de la Unión" que están tomando países como Polonia y Hungría, que "ni son pequeños ni poco importantes".

A juicio del expresidente del Parlamento Europeo "lo que está pasando en Europa del Este es muy preocupante, hasta el punto que la Comisión Europea ha planteado retirar el derecho el voto a Polonia".

Una decisión que Borrell ha calificado de "palabras mayores" que deriva de "esa dinámica populista" que también se está viviendo en Alemania, país en el que ha recordado que un partido de extrema derecha ha sacado el 25 por ciento de los votos de los "landers" orientales, lo que no es ninguna broma".

También ha expresado su preocupación por las "muchas tensiones centrífugas" que vive hoy Europa, entre las que ha incluido los problemas nacionalistas en Hungría, Polonia y Gran Bretaña o las tensiones internas en regiones como Escocia, Flandes, el Véneto o Cataluña.

"Existe una tendencia dentro de algunos estados europeos a cuestionar su propia existencia y en casi todos hay una crisis política muy grande", ha apostillado.

Así, ha aludido a Alemania en el sentido de que "no acaba de conseguir formar gobierno", o a Italia ante las próximas elecciones generales del día 4 de marzo.

"Todo ello crea una preocupación mayor sobre en qué consiste el proyecto europeo y qué queremos hacer con él", ha remarcado.

Por otro lado y a preguntas de los periodistas, ha valorado la candidatura de Luis de Guindos a la Vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE) en el sentido de que el ministro de Economía del Gobierno de España "tiene las calificaciones técnicas necesarias para pretender el puesto".

Desde su punto de vista, ser ministro "no debería descalificar a nadie" y a De Guindos "no le quita las calificaciones que sin duda tiene".