Diario Vasco

Barcelona, 13 feb (EFE).- Robert Manrique, víctima del atentado del Hipercor en 1987, y Pilar Manjón, madre de Daniel Paz, fallecido en el ataque terrorista del 11-M en 2004, han denunciado hoy el uso del dolor de las víctimas con intereses partidistas, en un debate en el marco de la exposición "La herida del Hipercor. Barcelona 1987".

Según ha explicado Robert Manrique a Efe, en ambos atentados se dijeron cosas desde las esferas políticas "que no fueron ciertas" con el objetivo de "engañar o confundir a la gente".

Esta situación, ha explicado el también expresidente de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas, se ha repetido en los recientes atentados en Cambrils y Barcelona, el pasado 17 de agosto, cuyas víctimas, con las que ha hablado personalmente, "piensan igual, lo que será por algo".

Manrique ha señalado como ejemplo de este discurso el "ver a los diferentes cuerpos policiales enfrentados" a raíz de estos atentados, sobre lo que ha afirmado: "Se ha hecho un uso partidista e ideológico de los atentados, también a nivel de investigaciones".

"Las víctimas somos plurales, todas pensamos diferente", ha asegurado Manrique, quien durante su intervención en la mesa redonda ha denunciado la "generosidad" que los partidos políticos mostraron a ETA, grupo que perpetró el atentado en el Hipercor, durante años, y la desatención los familiares de las víctimas por parte de los gobiernos.

Por su parte, Pilar Manjón se ha enfocado en los "cuatro días malditos" posteriores al atentado del 11-M, en los que, según ha explicado a Efe, "se evitó poner foco en las víctimas para pelearse por quién habían sido los verdugos, con el objetivo de ganar unas elecciones".

Durante el debate, Manjón ha denunciado que el gobierno de entonces "llamara a las cabeceras de los periódicos para que estas publicaran que los atentados los habían llevado a cabo ETA", cuando "las víctimas deberíamos haber sido mimadas y cuidadas".

La ahora expresidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo ha asegurado que las víctimas "seguirán insistiendo" para que "nunca más se utilice su dolor como bandera de una causa" y que "no permitirán que se les convierta en cómplices de manipulaciones partidistas".

Por último, la directora del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos del País Vasco, Aintzane Ezenarro, que también ha participado en el debate, ha reivindicado que se "escuche a las víctimas en vez de hablar tanto sobre ellas" y que se les preste "atención personalizada".