Diario Vasco

Barcelona, 13 feb (EFE).- JxCat y ERC han protagonizado hoy un nuevo encontronazo público, tras la decisión del presidente del Parlament, el republicano Roger Torrent, de aplazar la admisión a trámite de la reforma de la ley de la presidencia y preparar una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).

Hoy se celebraba la primera reunión en la que la Mesa podía abordar si daba luz verde a la tramitación de la reforma de la ley de la presidencia, impulsada por JxCat, sin el aval de ERC, para permitir una investidura a distancia de Carles Puigdemont.

Sin embargo, y pese a la insistencia de JxCat en abordar el tema hoy, Torrent ha rechazado incluirlo en el orden del día de la Mesa, por "motivos formales", ya que el grupo parlamentario de Puigdemont presentó dos escritos sobre el mismo asunto que son, a su juicio, "contradictorios" e "incoherentes": en uno se pide la tramitación por lectura única y en el otro, por urgencia extraordinaria, cada uno con una previsión de plazos distinta.

Fuentes del entorno de Torrent consideran que, pese al malestar que la decisión ha generado en JxCat, este aplazamiento ha evitado que la Mesa pudiera tumbar hoy la iniciativa "por motivos formales".

Además, alegan, la tramitación por lectura única exige escuchar a la Junta de Portavoces, que no se reúne hasta la semana que viene.

No ha sido este el único motivo de discordia entre quienes teóricamente se hallan en condiciones para formar Govern.

El anuncio de Torrent de impulsar a título individual una demanda ante el Tribunal de Estrasburgo, con el fin de proteger los derechos de Puigdemont a someterse al debate de investidura "de manera efectiva", también ha provocado una sacudida en las filas de JxCat.

Fuentes cercanas a Torrent apuntan que, si la demanda de medidas cautelares fuera estimada, se resolvería en 24 horas y "se podría abrir una puerta real y efectiva para la investidura de Puigdemont".

Desde que el pasado 30 de enero Torrent decidió aplazar el pleno de investidura de Puigdemont, las tensiones entre JxCat y ERC han ido aflorando con frecuencia, siempre con el telón de fondo de las reticencias republicanas a forzar el marco legal para investir a un president que no podría liderar el Govern de forma "efectiva".

La presión para alcanzar ya un acuerdo ha disminuido desde que los letrados del Parlament concluyeron que la cuenta atrás de dos meses para culminar la investidura, antes de que sean convocadas nuevas elecciones si no hay 'fumata blanca', aún no se ha iniciado.

Pero mientras ERC da largas a las iniciativas de sus socios independentistas, JxCat insiste en que la investidura corre prisa.

El portavoz adjunto de JxCat, Eduard Pujol, ha criticado al presidente del Parlament por su decisión "arbitraria y unilateral" de presentar una demanda al Tribunal de Estrasburgo, porque este paso puede chocar con la estrategia de defensa de Puigdemont.

Pujol se ha mostrado "perplejo" y ha señalado que las garantías para la investidura de Puigdemont "no hay que ir a buscarlas demasiado lejos, ni a Estrasburgo ni a ningún otro lugar", ya que las tienen al alcance en el reglamento del Parlament: "Lo que tenemos que hacer es creérnoslo y ponernos en marcha", ha zanjado.

El portavoz de ERC, Sergi Sabrià, ha expresado a su vez su "perplejidad" por las críticas de JxCat y ha pedido acabar con los reproches entre soberanistas para poder retomar las negociaciones con "el máximo rigor".

Sabrià ha subrayado que la idea de acudir al TEDH "partió de JxCat" y ha asegurado que Torrent, antes del anuncio oficial, lo ha comunicado al vicepresidente primero del Parlament, Josep Costa.

En un tuit cargado de intención, Costa ha dejado caer su propia lectura de lo ocurrido hoy -con el aplazamiento de la tramitación de la reforma de la ley de la presidencia y el posterior anuncio de Torrent- con una lacónica descripción: "La cortina de humo".

Según las fuentes consultadas, los contactos para reconducir la situación se han retomado esta tarde y proseguirán mañana.

Mientras tanto, el portavoz parlamentario de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, ha tildado a Torrent de "abogado defensor" de Puigdemont, aunque "debería tener la valentía de decirle" que no será president.

La portavoz parlamentaria del PSC, Eva Granados, ha instado a Torrent a "tomar decisiones" ante la "parálisis" de Cataluña, en lugar "salidas por la tangente" como recurrir a Estrasburgo.

La portavoz parlamentaria de Catalunya en Comú-Podem, Elisenda Alamany, ha emplazado al resto de grupos a "encontrar una fórmula para tener debates de manera pública" en el Parlament.

El diputado del PPC Alejandro Fernández ha afirmado que la decisión de Torrent de recurrir al TEDH no tiene ningún recorrido y ha destacado la "guerra fría" entre JxCat y ERC.