Diario Vasco

Girona, 13 feb (EFE).- La Audiencia de Girona ha empezado a juzgar hoy a un vecino de Barcelona acusado de abusar sexualmente de las tres hijas de su pareja y de la prima de éstas, todas ellas menores, en un caso en el que la fiscalía pide la absolución al considerar que no ha quedado acreditada la existencia de delito, y una de las acusaciones pide 23 años de cárcel.

En cambio, la primera de las acusaciones particulares reclama veintitrés años y nueve meses por dos abusos sexuales con acceso carnal y otro continuado por tocamientos a las tres hijas de la pareja del acusado.

La segunda solicita tres años y nueve meses por un delito de abuso sexual continuado sobre la prima de las tres víctimas anteriores y la defensa, que niega los hechos, pide la absolución.

El procesado, que es natural de Barcelona y padre de tres hijos, convivió en Blanes con su nueva pareja, madre de tres niñas de cinco, seis y nueve años, y ambos permanecieron juntos entre 2000 y 2004, periodo en el que tuvieron otra hija en común.

Las acusaciones sostienen que el procesado abuso de las niñas, no solo durante este periodo de convivencia, sino que también cuando, tras separarse de su pareja regresaba a Blanes para cumplir con el régimen de visitas de su hija, ya que mantenía una buena relación con la familia y fue en esa época cuando también hizo tocamientos a la prima de las niñas.

En su declaración en la vista oral celebrada hoy en la sección tercera de la Audiencia de Girona, el acusado ha negado con contundencia los cargos.

El procesado ha explicado que sus relaciones con las menores y con su pareja empeoraron porque se dedicó "más" a su hija natural y ello derivó en "celos y envidia que, al final, llevan al odio".

No fue hasta el 3 de julio de 2009, cuando ya llevaban cinco años separados, que la prima comentó los abusos a su madre y que las otras tres menores relataron también hechos similares, por los que se procedió a denunciarlos.