Diario Vasco

Washington, 13 feb (EFE).- El director del FBI, Christopher Wray, marcó hoy distancias con la Casa Blanca al asegurar que se informó al equipo del presidente sobre todos los pasos en la investigación de seguridad que pesaba sobre Rob Porter, un alto funcionario acusado de maltratar a sus exmujeres que dimitió la semana pasada.

"El FBI presentó un informe inicial de la investigación en marzo y uno completo en julio. Realizamos un seguimiento y presentamos la nueva información en noviembre. A principios de mes, recibimos información adicional y la compartimos con la Casa Blanca", explicó Wray ante el comité de Inteligencia del Senado de EEUU.

La situación de Porter, que ocupaba el puesto de secretario de personal de la Casa Blanca, se volvió insostenible este jueves, cuando se supo que sus dos exesposas le habían acusado de haberlas maltratado física y psicológicamente hace años.

Esta situación encendió todas las alarmas puesto que cualquier empleado de la Casa Blanca debe someterse a una detallada investigación de antecedentes, la cual Porter no habría superado debido a las denuncias que pesaban sobre él.

La Casa Blanca ha defendido que no conocía estas acusaciones al contratar a Porter y que el funcionario ha podido trabajar gracias a contar con un permiso temporal, lo cual es habitual durante un cambio de Gobierno.

Sin embargo, el hecho de que haya podido trabajar durante más de un año con un pase temporal levantó sospechas de que la Casa Blanca había podido hacer la vista gorda con Porter, lo que puede suponer, además, una brecha en la seguridad por tratarse de un empleado con acceso a información clasificada.

El director de Inteligencia Nacional, Dan Coates, explicó durante la audiencia en el Senado que, al contar solo con un pase temporal, su acceso a información clasificada "debía de ser limitada", y consideró que el sistema de chequeo de antecedentes se ha quebrado "y necesita ser reformado".

Wray también dio la espalda al Gobierno del presidente, Donald Trump, al ser preguntado por la publicación del polémico informe sobre la investigación de la llamada "trama rusa" redactado por el equipo del congresista republicano Devin Nunes, en el cual se ponían en tela de juicio algunas de las decisiones del FBI en el proceso.

A pesar de la supuesta confidencialidad del documento, Trump autorizó su publicación hace dos semanas, pero después rechazó hacer lo propio con un informe similar elaborado por los demócratas, alegando cuestiones de seguridad nacional que había ignorado en su decisión de divulgar el primer informe.

"Estábamos muy preocupados por la publicación de ese informe", reconoció hoy el director del FBI.

Ante un pregunta directa del senador demócrata Ron Wyden, los directores del FBI, de la CIA y de Inteligencia Nacional, entre otros, coincidieron en señalar que a ninguno de ellos se les había consultado sobre el contenido del informe de Nunes.