Diario Vasco

Alicante, 13 feb (EFE).- Un hombre ha sido condenado a cuatro años de cárcel por abusar sexualmente de una inmigrante desempleada que había acudido a una fundación en Alicante que él dirigía en busca de ayuda para encontrar un trabajo, según se establece en una sentencia hecha pública hoy.

Los hechos ocurrieron el 18 de noviembre de 2015, cuando la víctima se presentó en una fundación dedicada a facilitar la obtención de un puesto de trabajo a personas con problemas económicos.

La mujer pretendía que la ayudaran a encontrar un empleo como cuidadora de personas mayores, por lo que se entrevistó con el director del centro, Ramón M.L, de 70 años, en su despacho.

Según ha declarado probado la sección primera de la Audiencia de Alicante, el hombre le dijo que tenía que hacer un curso impartido por él mismo para conseguir un trabajo, pero ella le contestó que no tenía dinero.

Cuando la víctima iba a marcharse, Ramón M.L., consciente de que estaban solos en las instalaciones, le cerró el paso, la empujó contra la pared, la sujetó violentamente de las muñecas y comenzó a tocarle y morderle los pechos, según la sentencia.

"La perjudicada le dijo que parase, pese a lo cual, el procesado, para vencer su voluntad, aprovechando su situación de necesidad, le realizó promesas de conseguirle trabajo si accedía a satisfacer sus deseos sexuales", recoge la sentencia, que puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.

La inmigrante se negó de nuevo, pero él la condujo hasta una habitación en la que había una cama, donde "se desnudaron" y él consumó "la relación sexual", relata el fallo.

A continuación, el acusado hizo una llamada de teléfono y le concertó una entrevista de trabajo, la acompañó hasta la puerta de la sede de la fundación, que estaba cerrada con llave, y la dejó marchar.

El juicio por estos hechos se celebró el pasado día 1 y en él el sospechoso alegó que las relaciones sexuales habían sido consentidas por la mujer, pero la fiscalía le acusó de un delito de violación y pidió para él una pena de ocho años y medio de cárcel.

El tribunal entiende que los hechos no constituyen una agresión sexual, puesto que no ha quedado "suficientemente acreditado el empleo de violencia o intimidación suficientes para el logro del fin perseguido".

En cambio, cree que sí hubo un abuso sexual, ya que la víctima era una persona "de cierta vulnerabilidad", una "inmigrante que busca trabajo y con cierto grado de desvalimiento".

Esa circunstancia, según el fallo, influyó a la hora de vencer su voluntad sin oponer mayor resistencia, en un ambiente desconocido para ella, tras quedarse a solas con el acusado y encerrada en el local.

La Audiencia de Alicante ha determinado que entre ambos no había una "relación de igualdad" y considera el testimonio de la perjudicada "veraz y creíble".

Los magistrados exponen que el procesado pudo cometer el abuso por una "sensación de superioridad y control de la situación", o por una "cierta egolatría o narcisismo", aunque sus razones "quedan en el arcano de la conciencia".

Además de imponerle los cuatro años de cárcel, el tribunal ha condenado a Ramón M.L. a indemnizar a la inmigrante con 6.000 euros por los perjuicios morales que le ha ocasionado.