Diario Vasco

Toledo, 13 ene (EFE).- La estatua de homenaje de la ciudad de Toledo a Federico Martín Bahamontes afronta su recta final y el próximo día 31 el 'Águila de Toledo', primer ganador español del Tour de Francia, en 1959, estará en Valencia para comprobar los últimos retoques del escultor, Javier Molina.

Bahamontes se desplazará hasta Valencia con la edil toledana de Cultura, Rosa Ana Rodríguez, una vez dado el visto bueno a la escultura porque, en entrevista a Efe, el exciclista toledano que el próximo 9 de julio cumplirá 89 años aclara: "Luego ya no hay remedio".

El escultor valenciano Javier Molina, ganador de la II Bienal 'Julio Pascual', ultima los detalles de una escultura que, financiada por la Fundación Soliss, se instalará, previsiblemente esta primavera, en el Paseo del Miradero, paso obligado para todo vecino o turista y lugar que el homenajeado ve con muy buenos ojos.

"Es por donde yo subía todos los días a comer a casa y eso se lo va a tragar todo el mundo que llega al centro de Toledo", espeta el 'Águila de Toledo', quien entiende que, turísticamente, "hay que explotarla" porque tiene clara su sede en su ciudad, Toledo.

Bahamontes razona que "lleva tres-cuatro meses de retraso", pero dice no importarle demasiado porque, por encima del tiempo, asegura que su figura queda fielmente reflejada por el escultor y, pese a no estar acabada, asevera que "solo faltan retoques".

De hecho, después de las anteriores visitas al taller del escultor, opina que "estoy clavado, con el pelo rizado, con la postura mía típica de escalador" y recuerda como "el escultor estuvo dos días enteros conmigo, haciendo todas la pruebas, midiendo todo, mi nariz, orejas... No se olvidó de nada".

Incluso, añade, "le he enviado unas zapatillas originales mías para que se refleje mejor" la imagen escultórica que lucirá en un sitio privilegiado en Toledo que, ataja con rotundidad, "es mi ciudad. Me siento español, pero por encima de eso, toledano".

Y es que Federico, nacido en Val de Santo Domingo, pequeña localidad a 34 kilómetros de la capital regional, reconoce el "buen comportamiento que siempre han tenido conmigo los toledanos, que me han respetado, como yo a la ciudad".

Es más, abunda que los políticos siempre han tenido un trato deferente hacia su persona y lanza palabras de reconocimiento para la actual alcaldesa, Milagros Tolón, y su equipo de Gobierno, colaborador imprescindible para contar con un conjunto escultórico que incorpora la bici con la que Bahamontes ganó el Tour en 1959, sobre una peana que lleva troquelado el águila bicéfalo de Toledo.

Al hilo de la estatua a su incomparable figura, Bahamontes deja para "otra etapa" la ubicación de su Museo en la capital, después de que "me le hicieran quitar en un semana" de donde se exponía, en la localidad toledana de Seseña. Ahora, arremolina todos sus enseres, preciados y de grandes recuerdos, a la espera de una sede, sostiene.

Y eso que el actual equipo de Gobierno municipal, con su regidora a la cabeza, ya ha dejado clara la intención de exhibir bicicletas, ropa, trofeos y recuerdos que Federico atesora de sus duras 'batallas', aunque por medio resta encontrar el lugar adecuado que, como razona, se topa como principal problema con su financiación.

'Fede' no tiembla y, recordando conversaciones con Alberto Contador, uno de sus 'niños bonitos', o Pedro Delgado o detalles de Guillermo Timoner, y sus motos en Palma de Mallorca, sobre edificios, plantas para ubicar sus respectivas casas museos admite: "Yo me reía de todos esos planos, de si fábrica de bicicletas, etc., porque yo le tengo en una habitación".

"Cuando acabemos una cosa (la estatua)", a tamaño real y que tras el día 31 estará sólo a expensas del proceso del bañado en bronce, "empezamos con la otra (sede del Museo)", concluye esperanzado.