Diario Vasco

Johannesburgo, 12 ene (EFE).- La organización Amnistía Internacional (AI) advirtió hoy de que ve riesgos de juicio injusto y torturas contra diez líderes del movimiento separatista anglófono de Camerún recientemente arrestados en Nigeria, si estos son extraditados a su país.

A través de un comunicado, AI denunció que, desde su detención en un hotel en Abuya el pasado 5 de enero, los independentistas cameruneses permanecen incomunicados y sin acceso a un abogado, en contradicción con las leyes nigerianas.

De acuerdo a la información que maneja AI, el Gobierno camerunés ha pedido ya la extradición de los diez separatistas, pertenecientes al Consejo Nacional del Sur de Camerún (SCNC, siglas en inglés), pero esta sería ilegal dado que se encontraban legalmente en el país, algunos incluso bajo la condición de asilo político.

"Reteniendo a estos activistas en secreto, sin cargos, las autoridades nigerianas no están respetando ni las leyes nacionales ni las internacionales. Si son extraditados a Camerún, se arriesgan a un juicio injusto ante una corte militar y a la alarmante posibilidad de tortura", señala Osai Ojigho, director de Amnistía Internacional en Nigeria, en el texto.

"Los esfuerzos para aplacar la crisis anglófona deben siempre respetar la ley y evitar restringir la libertad de expresión. Las autoridades de Nigeria deben difundir inmediatamente el paradero de los activistas y, a menos que tengan suficientes pruebas para acusarlos de algún crimen identificable, liberarlos", agrega.

Camerún fue colonia británica y francesa hasta 1960, cuando se independizó de ambas potencias e instauró un Estado federal hasta la celebración de un referéndum en 1972, que lo reconvirtió en un Estado unificado. Desde entonces, el inglés y el francés son idiomas cooficiales y conviven junto a 250 lenguas locales.

Sin embargo, la minoría anglófona se queja de marginación con respecto a la mayoría francófona en materia de distribución de la riqueza y de que el inglés está considerado una lengua secundaria, por lo que reclaman la vuelta al federalismo o la independencia de estas regiones.

El Gobierno camerunés, dirigido por Biya desde 1982 (aunque fue primer ministro desde 1975), se muestra inamovible frente a estas demandas e incluso se niega a que sean debatidas en órganos legislativos, lo que ha provocado fuertes quejas por parte de la oposición.

El conflicto se recrudeció en los últimos meses con la aparición de grupos armados como las Fuerzas de Defensa de la Ambazonia, cuyos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad ha dejado numerosas víctimas mortales.

Los miembros del SCNC detenidos, según transmitió AI, mantenían una reunión en Nigeria para discutir el impacto del desplazamiento de "miles de solicitantes de asilo" desde la zona anglófona camerunesa a raíz de las protestas e incidentes violentos.