Diario Vasco

Düsseldorf , 8 dic .- La Justicia alemana abre hoy el proceso contra diez presuntos responsables de la tragedia de la "Loveparade" de 2010, la gran fiesta al aire libre en que murieron aplastadas por la multitud 21 jóvenes, entre ellas dos españolas, y más de 650 resultaron heridas.

Seis representantes de la administración local de Duisburgo (oeste), donde se celebraba la fiesta, y cuatro de la empresa organizadora, Lopavent, se sentarán en el banquillo en uno de los mayores juicios penales de la historia reciente alemana.

El proceso tendrá lugar en una sala con capacidad para 500 personas del pabellón de congresos de Düsseldorf, la capital del "Land" de Renania del Norte-Westfalia, donde se encuentra Duisburgo.

A los diez procesados se les imputa homicidio por negligencia y lesiones físicas graves por las 21 víctimas mortales -de edades entre 17 y 28 años y procedentes de Alemania, Holanda, Italia, China y Australia-, y los 652 heridos en la fiesta.

En el juicio intervendrán 30 abogados, la Fiscalía de Duisburgo y unos 60 juristas de la acusación particular, entre los que se encuentran familiares de las víctimas, como los padres de Marta Acosta y Clara Zapater, ambas estudiantes del programa Erasmus, muertas a los 22 años.

El proceso se desarrollará casi siete años después de la tragedia, tras prosperar el recurso de la Fiscalía y de familiares contra la decisión de la Audiencia de Duisburgo, en 2016, de no abrir juicio alegando falta de pruebas de responsabilidad penal.

El temor de los familiares es que el juicio pueda llegar a quedar en suspenso, ya que en julio de 2020 prescribirían los cargos, explicó a Efe, previo al inicio del juicio, Paco Zapater, abogado de Tarragona y padre de Clara Zapater.

Para Zapater, los grandes responsables fueron el entonces alcalde de la ciudad, Adolf Sauerland, el jefe de Lopavent, Rainer Schaller, así como el jefe de la policía local, que no han procesados por no hallárseles indicios de responsabilidad individual en lo ocurrido.

La fiscalía ha preparado un pliego de 556 páginas, en los que se imputa graves errores en la planificación de la fiesta, a la que los organizadores esperaban hasta medio millón de personas.

En el momento de la tragedia, ocurrida el 24 de julio de 2010, se encontraban en el recinto entre unas 120.000 y 150.000 jóvenes.

El pánico se desató en el único túnel que debía servir de vía de acceso y salida al recinto dispuesto para la fiesta.

Algunas de las personas atrapadas trataron de ponerse a salvo encaramándose a una escalera de salida, en la mitad del túnel, mientras otras murieron de asfixia o aplastadas entre la multitud.

La "Loveparade" nació en 1989 en Berlín como fiesta del tecno y en los años siguientes superó el millón y medio de asistentes.

Después empezó a declinar y se trasladó a otros lugares de Alemania, hasta parar en Duisburgo, una desangelada y endeudada ciudad de la cuenca del Ruhr de medio millón de habitantes.