Diario Vasco

Berlín, 7 dic (EFE).- La sólida carrera política que durante más de dos décadas cimentó entre Bruselas y Estrasburgo el alemán Martin Schulz se resquebrajó en apenas un año en su país natal, aunque hoy se ratificó como un superviviente al ser reelegido por amplia mayoría líder del Partido Socialdemócrata (SPD).

Schulz, que pidió perdón por la amarga derrota en las elecciones de septiembre, recibió el 81,9 % de los votos en el congreso federal del SPD, frente al 100 % que obtuvo el pasado marzo en un congreso extraordinario.

En las elecciones de septiembre la canciller, Angela Merkel, salió herida, pero el bloque conservador mantuvo el liderazgo mientras los socialdemócratas, con Schulz como cabeza de lista, se hundía en sus peores resultados históricos.

Sólo quedaba pasar a la oposición para regenerarse, pensaba Schulz, quien se ofreció a dirigir ese proceso y descartó de plano reeditar una gran coalición con la Unión Cristianodemócrata (CDU).

Pero tras fracasar las negociaciones entre conservadores, liberales y verdes para formar un gobierno estable, la presión creció sobre el SPD para que ayudara a Merkel a formar un ejecutivo estable. Y Schulz cedió.

Lo hizo por responsabilidad y por Europa, dijo, y el partido le dio hoy también su aval para explorar la posibilidad de apoyar un nuevo ejecutivo de la cristianodemócrata.

Sus camaradas habían recurrido a él a principios de año para intentar la misión imposible de ganar las elecciones de septiembre, o mejorar los magros resultados socialdemócratas.

Para muchos de sus conciudadanos era casi un desconocido, pero su partido necesitaba a un líder que no estuviera hipotecado por los cuatro años de gobierno de gran coalición con Merkel.

De la presidencia del Parlamento Europeo dio así el salto a la política alemana, donde, hasta el momento, sólo había tenido responsabilidades a nivel local.

Hijo de un policía, simpatizante socialdemócrata, y de un ama de casa, militante cristianodemócrata, Martin Schulz nació en la pequeña ciudad de Würselen, cerca de Aquisgrán, hace 61 años (cumple 62 el 20 de diciembre),

En campaña apostó por la sinceridad y no ocultó capítulos de su biografía, como su decisión de abandonar el instituto antes de conseguir el título de bachillerato por mal estudiante o sus problemas con el alcohol durante su juventud.

Schulz, que con 19 años se afilió al SPD, comenzó su formación profesional en una librería en Würselen y acabó montando la suya propia, antes de convertirse en concejal.

Por aquella época conoció a su mujer, Ingel, una paisajista con la que tiene dos hijos y que apenas se dejó ver en campaña.

Con 31 años fue elegido alcalde de su ciudad, el más joven del "Land" de Renania del Norte-Westfalia, y con 38 consiguió un escaño en el Parlamento Europeo.

Tras dirigir el grupo parlamentario socialdemócrata, en 2012 fue nombrado presidente de la Eurocámara y en 2014 se convirtió en la primera persona reelegida para el cargo, después de ser el cabeza de lista de los socialdemócratas europeos para presidir la Comisión y fracasar en las elecciones frente a Jean-Claude Juncker.

En enero de este año el entonces presidente del SPD le cedió el puesto de candidato para enfrentarse a Merkel en las elecciones y en marzo fue elegido nuevo líder del partido.

Ratificado en el cargo, tiene ahora ante sí la difícil tarea de dirigir las negociaciones con los cristianodemócratas y decidir si hay margen para una nueva gran coalición, si los socialdemócratas apoyan un gobierno en minoría de Merkel o si llevan al país a unas nuevas elecciones.