Diario Vasco

La Haya, 7 dic (EFE).- El expiloto de la línea aérea holandesa Transavia Julio César Poch aseguró hoy, a su llegada al aeropuerto de Ámsterdam Schiphol desde Buenos Aires, que tenía "muy pocas razones para dudar" de su absolución en el juicio por los crímenes de la dictadura argentina (1976-1983).

"No soy un político. Como piloto de caza, mi trabajo era proteger a la flota. Yo no estaba interesado en quién era miembro de la Junta en ese momento. Y desde luego, lo que pasó fue terrible, mucha gente murió o desapareció, y nadie olvidará la sangre derramada durante esos años", afirmó.

En una rueda de prensa junto a su familia, Poch, que estuvo encarcelado durante 8 años en Argentina, lamentó que "haya un elemento político en este tipo" de juicios y subrayó que se "merecía desde el primer día" su absolución.

Poch aseguró que desconocía "las atrocidades que estaban sucediendo" en Argentina en los años setenta y recordó que "al igual que el resto del mundo", se enteró años después.

El antiguo piloto de combate, absuelto la semana pasada por un tribunal argentino, estaba acusado de participar en los conocidos como "vuelos de la muerte", en los que los opositores a la dictadura fueron drogados y arrojados al vacío desde aviones de transporte de la Fuerza Aérea.

Fueron varios de sus compañeros quienes se presentaron como testigos antes el tribunal asegurando que el propio Poch reconoció en su presencia haber participado en dichos vuelos, declaraciones que tildó hoy de "mentiras absolutas".

Esos testimonios llevaron a su detención en 2009 en España, a consecuencia de información sobre su paradero ofrecida por las autoridades holandesas, y su extradición se produjo inmediatamente a Argentina.

"Todo comenzó con un malentendido. Nadie podría haber imaginado que mi última jornada laboral terminaría en una pesadilla en los calabozos en Valencia", añadió sobre el que iba a ser su último vuelo antes de jubilarse.

Poch informó de que no ha recibido aún "ninguna disculpa" de Holanda, pero que le "gustaría" que eso ocurriese, aunque también reiteró que está estudiando con su equipo legal demandar a La Haya por haber cooperado a su detención.

El piloto retirado visitó a su madre en Argentina, antes de viajar a Holanda, donde reside el resto de su familia, y todavía no sabe, afirmó, si regresará a Buenos Aires cuando la Fiscalía argentina recurra la sentencia de su absolución.

"Acepté voluntariamente mi extradición porque estaba seguro de mi inocencia. Lo que no sabía era que me iban a tener tantos años preso a la espera de juicio. He vivido situaciones en la cárcel en las que pensaba que no iba a salir vivo", concluyó.