Diario Vasco

(Actualiza la NC4058 con la reacción del Banco Popular de China, banco central del país)

En el informe "Evaluación de la Estabilidad del Sector Financiero en China", el FMI desglosó los principales riesgos a los que se enfrenta la economía de China.

Entre ellos, destacó el alto nivel de deuda y apalancamiento, las dificultades que tiene el sistema financiero para identificar el riesgo y gestionar la liquidez, y que los créditos de más riesgo se han movido a la parte baja del sistema -lo que dificulta el control del riesgo-.

El FMI, que ha mantenido más de 500 reuniones en los últimos dos años con las autoridades chinas sobre este asunto, afirmó que éstas son conscientes de la situación del sistema financiero y de sus riesgos, y que se "han comprometido en trabajar para mejorarlo".

Tras la presentación de este informe, el Banco Popular de China (central) emitió hoy un comunicado defendiendo la estabilidad de su sistema financiero y explicando que, aunque el FMI ha reconocido los avances de China en sus recientes reformas económicas, "hay algunas descripciones y visiones" con las que no están de acuerdo.

"Las descripciones sobre los test de estrés no reflejan fielmente los resultados", explicaron, ya que el ratio de capital Common Equity Tier 1 de los bancos analizados, cuyos activos representan un 65 % de los activos de bancos comerciales en China, se ha mantenido en el 7 % o por encima, "demostrando una fuerte resistencia del sistema financiero".

Ratna Sahay, directora del departamento de Mercados Monetarios y de Capitales del FMI y quien presentó el informe por vídeoconferencia, recomendó a la autoridades chinas que "no se centren en los planes locales que buscan promover el empleo a cualquier coste, sino que den prioridad a la calidad por encima de la cantidad en el crecimiento".

El FMI propuso que el sistema bancario chino lleve a cabo una reforma en cinco pasos. En primer lugar, pidió más sistemas de defensa para la banca, "por si se encuentra en situaciones problemáticas durante la etapa de transición".

Reivindicó también que se garantice más liquidez, se refuerce el escenario de gestión de crisis y que se constituya un comité de alto nivel que se centre únicamente en la estabilidad financiera, siendo supervisado por la Comisión de Regulación Bancaria de China.

Por último, pidió que el sector bancario acabe con la práctica del "reembolso garantizado" de algunos productos de inversión y, en este sentido, recomendó incrementar los esfuerzos en la educación financiera de la población, "que debe comprender que la alta rentabilidad está asociada al mayor nivel de riesgo y que al hacer una inversión se pueden tener también pérdidas".

Como ejemplo de los pasos que China ha dado en la dirección adecuada, Sahay mencionó la reciente constitución de un Comité de Desarrollo Financiero y de Estabilidad y el anuncio por parte del Ministerio de Finanzas chino de una regulación más estricta para las entidades de internet que conceden microcréditos.

James P. Walsh, del mismo departamento que Sahay, argumentó por su parte que "el crecimiento del crédito ha sido demasiado rápido, tiene que ralentizarse y los bancos necesitan nuevos sistemas de defensa para protegerse de problemas financieros".

El FMI explicó que las presiones del Gobierno chino por mantener "firmas no viables en vez de dejarlas caer" son muy fuertes, particularmente para los gobiernos locales, lo que les lleva a expandir el crédito y aumentar la deuda. "Esto entra en conflicto con la estabilidad financiera", subrayó Walsh.