Diario Vasco

Río de Janeiro, 7 ago (EFE).- La petrolera estatal Petrobras recibió hoy 654 millones de reales (unos 204,4 millones de dólares) de lo que fue desviado de la mayor empresa de Brasil por la organización criminal que adulteró sus licitaciones por cerca de una década.

"Se trata de la mayor devolución de recursos públicos ya registrada en la historia de Brasil como fruto de una investigación criminal", afirmó Deltan Dallagnol, coordinador del equipo de fiscales que investiga la red de corrupción enquistada en Petrobras, en la ceremonia en la que se oficializó la entrega del dinero.

Con el nuevo montante devuelto este jueves llega a 1.476 millones de reales (unos 461,2 millones de dólares) el total recibido por la petrolera estatal de la Justicia desde que los desvíos comenzaron a ser investigados hace cuatro años.

Dallagnol explicó que la recuperación de esos recursos ha sido posible gracias a los acuerdos que la Fiscalía ha firmado con varios de los acusados, que aceptan colaborar con la investigación y devolver el dinero del que se apropiaron a cambio de reducciones en sus condenas.

Según el representante del Ministerio Público, el dinero devuelto hoy a los cofres de Petrobras representa cerca del 13 % de los casi 10.800 millones de reales (3.375 millones de dólares) de devoluciones previstos en 163 acuerdos de colaboración con investigados y otros 10 acuerdos de colaboración con empresas implicadas en los desvíos.

"Los acuerdos de colaboración rescatan el dinero de la sociedad que estaba en el bolso de los corruptos. Actualmente las colaboraciones son, de lejos, el mejor instrumento para investigar la corrupción y resarcir los cofres públicos", afirmó el fiscal.

El dinero depositado hoy en las cuentas de la Petrobras estaba bajo custodia del juzgado 13 federal de Curitiba, ciudad en el sur de Brasil y desde la que se coordinan las investigaciones contra los acusados de desviar los recursos de la petrolera.

Según la investigación que destapó el mayor escándalo de corrupción en la historia de Brasil, un cártel integrado por importantes constructoras como Odebrecht y OAS se repartió ilegalmente los contratos de la estatal durante más de una década.

Los contratistas se adjudicaban las licitaciones mediante el pago de millonarios sobornos que eran distribuidos entre altos funcionarios de la estatal y políticos, de todos los partidos, que amparaban las corruptelas.

La investigación contra estos desvíos ya ha mandado a la cárcel a los ejecutivos de varias de las mayores constructoras brasileñas, a numerosos exdirigentes de la estatal y a destacados políticos que se beneficiaban de las corruptelas.