Diario Vasco

El Cairo, 7 dic (EFE).- Un total de 16 pequeños partidos opositores egipcios han pedido hoy suspender las relaciones diplomáticas con Estados Unidos por la decisión de Washington de reconocer Jerusalén como capital de Israel y han llamado a los egipcios a manifestarse de manera pacífica hoy y mañana.

"Es necesario cortar las relaciones con Estados Unidos o cualquier país que traslade su embajada a la Jerusalén ocupada, en respuesta a la voluntad de los pueblos árabes y de la legitimidad internacional", aseguraron estos partidos en un comunicado difundido en las redes sociales.

Los firmantes, entre los que se encuentran la Alianza Popular Socialista, el Partido Al Dustur (Constitución), Tayar al Karama (Corriente de la Dignidad) o Al Aish wa al Hurriya (El Pan y la Libertad), también pidieron el boicot a los productos estadounidenses y la cancelación de las inversiones árabes en EEUU, así como la suspensión de los acuerdos para la compra de armas.

Además, instaron a los egipcios a que salgan a las calles para mostrar sus solidaridad con el pueblo palestino.

"Solidaridad con los días de la ira palestina que comienza hoy en los territorios ocupados a través de todos los medios de protesta pacífica (...) Llamamos al pueblo egipcio a que haga uso de su derecho legal y constitucional a expresar pacíficamente su ira en apoyo a Jerusalén y a que acuda a las llamadas para concentrarse en las mezquitas y las iglesias el viernes", agregó la nota.

Los partidos también instaron al Gobierno egipcio a permitir inmediatamente el paso a través de la frontera con la franja de Gaza, que se abre únicamente de manera esporádica, y a que tome todas las medidas necesarias para "reducir el sufrimiento del pueblo palestino bajo la ocupación".

Además, insistieron en el derecho de los palestinos a establecer un estado independiente y llamaron al desmantelamiento de las poblaciones israelíes levantadas en territorio ocupado.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió ayer reconocer Jerusalén como la capital de Israel y trasladar su embajada a esa ciudad. Un paso que ha sido rechazado por los países de mayoría árabe e islámica y por la mayor parte de la comunidad internacional.