Diario Vasco

Johannesburgo, 7 dic (EFE).- La ONU alertó hoy de que la situación de emergencia por hambre en la región del Gran Kasai, que comprende varias provincias de la República Democrática del Congo (RDC), puede convertirse en un "desastre de larga duración" si no se incrementan las ayudas.

En un comunicado, el Programa Mundial de Alimentos (PMA, dependiente de la ONU) señaló que en esta zona, castigada por los conflictos armados, se ha estado trabajando "contrarreloj" para ayudar a la gente y el "dinero se está acabando rápidamente".

"Estamos decepcionando a quienes más nos necesitan (...) Sin apoyo inmediato de donantes, muchos, especialmente mujeres y niños, morirán", señaló Claude Jibidar, representante del WFP para RDC, de acuerdo al texto.

Debido a la violencia, lo que era una "región pobre pero pacífica", recordó la ONU, ha perdido "innumerables vidas" y unos 1,4 millones de personas se han visto forzadas a dejar sus hogares.

"Las tradicionalmente altas tasas de malnutrición se han disparado", agrega el comunicado, que cifra en 3,2 millones el número de congoleses de esa región que están "desesperadamente" faltos de comida.

El WPF lamenta que la "reticencia" de los donantes a comprometerse con la región de Kasai está poniendo en riesgo los esfuerzos realizados hasta la fecha.

Como ejemplo, señala que el programa quisiera haber alimentado a medio millón de personas este diciembre y solo se van a poder distribuir la mitad de las raciones planeadas.

Además, la ONU resaltó que el hambre no solo pone en peligro la vida sino que incrementa la prostitución y las tasas de riesgo de violencia sexual.

La región de Kasai es escenario de una oleada de violencia que ha dejado miles de muertos y más de un millón de desplazados desde mediados de 2016.

El conflicto estalló cuando el líder de la milicia Kamuina Nsapu, que lleva su nombre, fue abatido por el ejército y sus seguidores se alzaron contra el Gobierno para vengar su muerte.