Diario Vasco

París, 7 dic (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, abrirá mañana con un discurso la reunión del llamado "grupo internacional de apoyo al Líbano" en la que participarán, entre otros, el primer ministro libanés, Saad Hariri, así como el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson.

El Ministerio francés de Exteriores indicó hoy, por boca de su portavoz adjunto, que el objetivo es que "la comunidad internacional reafirme su apoyo al Líbano, a su soberanía, a su estabilidad y a su seguridad".

El encuentro estará copresidido por el jefe de la diplomacia francesa, Jean-Yves Le Drian, y por la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed.

Estarán representados Alemania, China, Estados Unidos, Italia, Reino Unido, Rusia, la Unión Europea, la Liga Árabe, el Alto Comisariado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Banco Mundial y la oficina del coordinador especial de la ONU para el Líbano.

Al final de la reunión, hacia las 12.15 locales (11.15 GMT) está programada una conferencia de prensa conjunta de Hariri, Le Drian y Mohammed.

La celebración de esta conferencia se hizo pública el pasado martes, horas después de que el primer ministro libanés en Beirut diera marcha atrás a su dimisión, que había anunciado el 4 de noviembre desde Arabia Saudí, y que abrió un capítulo rocambolesco de la crisis política que vive su país.

El Elíseo, sede de la Presidencia francesa, indicó que la convocatoria organizada mañana en París pretende favorecer la estabilidad, la seguridad y la soberanía del Líbano, y eso asociando las autoridades del país y con la comunidad internacional.

La crisis abierta por la dimisión de Hariri desde Arabia Saudí encontró una vía de salida cuando Macron invitó al primer ministro libanés a acudir a París el 18 de noviembre.

El paso por la capital francesa facilitó su regreso unos días después a Beirut, donde aceptó dejar en suspenso su dimisión para dialogar y buscar una solución.

Hariri ha defendido esa renuncia simbólica como un gesto contra la "injerencia" de Irán en la política libanesa y aseveró que buscó además crear un "choque positivo" en su país, considerado clave para la estabilidad de la región al albergar cerca 1,5 millones de refugiados sirios.