Diario Vasco

León, 7 dic (EFE).- El Abanca Ademar está mostrando una cara bipolar en la Liga Asobal: muy solvente e incluso a veces brillante a domicilio, y muy poco contundente y excesivamente fallón cuando actúa en su otrora fortín del Palacio Municipal de Deportes.

En la actual temporada el equipo leonés ha dejado escapar ya siete punto en otros tantos encuentros disputados como local, con derrotas ante el FC Barcelona -que podría entrar dentro de la lógica- y ante Quabit Guadalajara y BM Benidorm, además de ceder una igualada frente al Huesca.

Pero es que tan solo solventó con suficiencia uno de sus compromisos en el palacio, el que le enfrentó al recién ascendido Teucro, justo después de la semana de parón competitivo y cuando la plantilla hizo un ejercicio de autocrítica que se tradujo en una mejoría de resultados.

Los otros dos partidos como local ante rivales directos por las primeras posiciones como el Liberbank Ciudad Encantada y Fraikin Granollers se saldaron con victorias por la mínima 24-23 y 32-31, ésta última especialmente complicada tras remontar un marcador adverso en los segundos finales.

Pero todas estas dudas y debilidad en cancha propia se han transformado en un paso muy sólido, con un único borrón, no tanto por la derrota, sino por la imagen, ante el segundo clasificado, Helvetia Anaitasuna (32-23) que suscitó duras críticas del técnico Rafael Guijosa.

El resto de partidos a domicilio en Liga Asobal los ha solventado el equipo leonés con victorias en Cangas (26-30), Irún (26-30), Zamora (20-35), Puerto Sagunto (26-32) y Puente Genil (22-25).

Junto a esta doble cara en la competición doméstica, el equipo de Guijosa ha repetido un guión similar en su participación en la Liga de Campeones, donde sus opciones de clasificación se complicaron tras la derrota ante el Elverum Handball noruego, a la que luego unió la sufrida ante el líder del grupo, Skjern danés.

Todo lo contrario que en sus visitas donde, salvo la contundente derrota encajada en Dinamarca, cayó por la mínima ante su principal rival por la segunda plaza, el Gorenje Velenje esloveno, y venció al Dinamo de Bucarest rumano, Kadetten suizo y al propio Elverum, al que devolvió la derrota y, de esta manera, logró su clasificación para el 'Top 16' de la máxima competición continental.