Diario Vasco

(Actualiza con un comunicado de Exteriores)

Estambul, 6 dic (EFE).- El ministro de Exteriores de Turquía, Mevlüt Çavusoglu, condenó hoy el reconocimiento del Gobierno estadounidense de Jerusalén como capital de Israel y el traslado a esa ciudad de su embajada en Tel Aviv.

"Hemos recibido con gran preocupación el anuncio irresponsable del Gobierno estadounidense de que reconoce Jerusalén como capital de Israel y que trasladará su embajada en Israel a Jerusalén, y lo condenamos", escribió el ministro en su cuenta de Twitter.

"Esta decisión es una clara violación del derecho internacional y de las decisiones de Naciones Unidas al respecto", concluye el mensaje, difundido en turco y en inglés.

Más tarde, el Ministerio de Exteriores emitió un comunicado en términos parecidos al tuit de Çavusoglu, en el que recordó que "varias resoluciones de Naciones Unidas subrayan que la cuestión palestina solo se puede resolver mediante un Estado de Palestina soberano, independiente y contiguo, con Jerusalén Este como capital".

"Es inaceptable que Estados Unidos, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ignore este hecho", señala el texto.

"Hacemos un llamamiento al Gobierno estadounidense para que reconsidere esta decisión errónea, que puede tener consecuencias muy negativas, y evite dar pasos irreflexivos que dañen la identidad multicultural y el estatus histórico de Jerusalén", concluye.

El Parlamento turco, a su vez, emitió una declaración conjunta, firmada por los cuatro partidos presentes en el hemiciclo, que condena igualmente el previsto traslado de la embajada estadounidense en Israel.

El comunicado recuerda que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenó en 1980 la anexión de Jerusalén Este por Israel y considera "todas las decisiones del Gobierno israelí al respecto como contrarias a derecho", al tiempo que decidió no ubicar en Jerusalén ninguna misión diplomática.

El Parlamento considera el anuncio de Washington del traslado de la embajada "inaceptable" y declara su "voluntad firme e indiscutible de rechazar las iniciativas temerarias para cambiar el estatus histórico de Jerusalén, contraviniendo las decisiones de Naciones Unidas".

En varias ciudades de Turquía se registraron protestas de agrupaciones nacionalistas que condenaban igualmente la decisión estadounidense.

En la ciudad de Adana, cerca de donde se ubica la base aérea estadounidense de Incirlik, los manifestantes quemaron banderas de EEUU y efigies del presidente, Donald Trump, al tiempo que enarbolaron pancartas con lemas de "EEUU fuera de Adana".

En la ciudad de Manisa, en el oeste de Anatolia, incluso se vieron lemas como "Seréis vencidos y arrojados al infierno" o "Aunque corra la sangre a mares, salvaremos Al Aksa", en referencia al santuario musulmán central de Jerusalén, según recoge la agencia semipública turca Anadolu.