Diario Vasco

Bucarest, 6 dic (EFE).- La princesa Margarita ha heredado oficialmente el título de reina de Rumanía tras la muerte el martes de su padre, Miguel I (1921-2017), que fue obligado a abdicar en 1947 por el régimen comunista, según informó hoy la Casa Real del país.

En un comunicado, la institución recordó que en 2007 el ex rey Miguel había designado como "heredera de la Jefatura de la Casa Real" a Margarita, la mayor de sus cinco hijas.

"El actual heredero de la Jefatura de la Casa Real de Rumanía es su alteza real Margarita, princesa heredera de la Corona de Rumanía, quien será a partir de ahora y se quedará tras mi muerte con la custodia de la Corona de Rumanía", decretó en aquel entonces el fallecido ex monarca, según la nota emitida hoy.

El estatuto de la Casa Real de Rumanía establece que al fallecimiento del titular de la Corona, "el heredero recibirá desde ese instante el título y apelativo de rey o reina".

En aquel decreto, Miguel Hohenzollern-Sigmaringen solicitó que en el caso de que Rumanía volviera a instaurar la monarquía como forma de Estado, dejara de aplicarse la ley sálica que da prioridad a los hombres sobre las mujeres en el acceso al trono, al entender que esa norma "no se corresponde a ningún derecho de la Europa de hoy".

El príncipe Radu, marido de Margarita, obtiene el título de príncipe consorte.

Rumanía es oficialmente una república desde la abdicación de Miguel en 1947, que previamente había reinado entre 1927 y 1930 bajo regencia y, luego, entre 1940 y 1947.

Miguel pudo regresar a Rumanía en 1997, ocho años después de la caída de la dictadura comunista, y recuperó parte de su patrimonio. El Senado rumano le otorgó en 2001 derechos como ex jefe del Estado.

Miguel falleció el martes a los 96 años en su residencia de Suiza, donde llevaba recluido un año y medio aquejado de un cáncer de piel y de leucemia.

El féretro con sus restos mortales será trasladado en avión el próximo miércoles 13 de diciembre a Bucarest, desde donde será llevado hasta el Castillo de Peles, a 127 kilómetros de la capital rumana, para ser instalado en el Salón de Honor.

Ese mismo día, el ataúd será transportado al Salón del Trono del Palacio Real de Calea Victoriei de Bucarest, donde quedará expuesto para que los ciudadanos puedan despedirse del último rey de Rumanía.

El sábado 16 de diciembre se celebrará una breve ceremonia religiosa y militar frente al Palacio Real, antes de que el cortejo fúnebre acompañe el féretro hasta la Catedral Patriarcal de Bucarest, donde se celebrará una misa.

Esa misma tarde, Miguel I será enterrado en la nueva Catedral Ortodoxa de Curtea de Arges, donde ya reposa su esposa Ana, fallecida en agosto de 2016.

Rumanía ha promulgado los próximos 14, 15 y 16 de diciembre como días de luto.