Diario Vasco

Bogotá, 6 dic (EFE).- Denuncias de exguerrilleras sobre violaciones y abusos sexuales en la época que estuvieron en las FARC han desatado una polémica en Colombia a la cual respondió hoy la antigua guerrilla con un comunicado en el que asegura que todo es una campaña mediática de "desprestigio".

Una de ellas es Sara Morales, quien aseguró que la guerrilla la reclutó a la fuerza cuando tenía 11 años y que 15 días después comenzaron a violarla.

Producto de esas violaciones, Morales, que era operadora de radio de una emisora de las FARC, quedó embarazada en dos ocasiones y tuvo dos hijos a quienes logró sacar de los campamentos guerrilleros antes de escapar.

"La mujer era un objeto para ellos. De 120 guerrilleros, 10 éramos mujeres, esas 10 mujeres tenían que desfilarle a todos y a las que no, era porque los comandantes ya las tenían para ellos, ya tenían su grupito conformado", dijo Morales a Blu Radio.

La exguerrillera, que desertó en 2007 cansada de los abusos, dice que uno de los que permitía y perpetraba las violaciones era Félix Antonio Muñoz, alias "Pastor Alape", uno de los líderes de las FARC y postulado por el ahora partido político para ocupar un escaño en el Senado, y de quien asegura siempre tuvo "compañeras sentimentales menores de edad".

La mujer detalló que desde que fue reclutada empezó a ser violada por los comandantes del bloque Magdalena Medio de las FARC, que operaba en el centro del país.

Al respecto, el partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) respondió hoy con un comunicado en el que asegura que las acusaciones en contra de sus dirigentes son una "campaña mediática de desprestigio y de ataque personal que usa el tema de la violencia sexual" contra los exguerrilleros.

En el mensaje afirman que las FARC no admitían mujeres embarazadas en sus filas, por lo que quienes estuvieran en esta condición "debían tomar la decisión de asumir su maternidad y retirarse de la fuerza o dar por terminado su estado".

Un informe del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) sobre abusos sexuales en el conflicto armado colombiano, difundido el 23 de noviembre, mostró que quien fuera número dos de las FARC Luis Édgar Devia, alias "Raúl Reyes", muerto en 2008, abusó sexualmente de las guerrilleras de su escolta a las que "amedrentaba" para garantizar su silencio.

El estudio constata que en el país hubo más de 15.000 víctimas de violencia sexual en cinco décadas de conflicto armado, el 91,6 % de ellas mujeres.

El documento también especifica que las principales víctimas de violencia sexual en la guerrilla eran "las niñas y adolescentes vinculadas mediante reclutamiento forzado".