Diario Vasco

Atenas, 6 dic (EFE).- Médicos sin Fronteras (MSF) ha urgido al Gobierno griego y a la Unión Europea a posibilitar el traslado de refugiados desde las islas del mar Egeo al continente para descongestionar los campamentos superpoblados y paliar una situación que roza la "emergencia humanitaria".

En un comunicado emitido hoy, MSF recuerda que tan solo en el campamento de Moria, en la isla de Lesbos, hay actualmente más de 7.000 personas en un campo construido para 2.300, con un promedio de 70 llegadas al día, la mayoría de las cuales son mujeres y menores.

En Samos, 1.500 personas viven en un campo diseñado para 700 personas, y cientos están durmiendo bajo carpas sin calefacción y con malas condiciones de higiene, añade.

"Por segundo invierno consecutivo, las autoridades griegas están atrapando a miles de hombres, mujeres y menores en las islas griegas dejándolos al borde de una emergencia humanitaria. En respuesta a esta crisis, MSF amplía su intervención humanitaria de emergencia y hace un llamamiento a las autoridades griegas y de la Unión Europea para que abran las islas e trasladen inmediatamente a las personas al continente", sostiene la ONG.

En el campo de Moria no hay suficientes duchas e inodoros, poco acceso al agua y hay familias enteras que duermen en pequeñas tiendas de verano para dos personas, expuestas a la lluvia y las bajas temperaturas, una situación que, según MSF, se repite en Samos.

La ONG recuerda que el invierno pasado cinco personas murieron en Moria por culpa de las "espantosas condiciones de vida" del campo, una situación que es particularmente peligrosa para los menores que tienen una capacidad limitada para sobrellevar condiciones climáticas tan difíciles.

MSF ha abierto una clínica móvil de Moria para menores de 16 años y mujeres embarazadas, en la que se proporciona atención primaria de salud y se trata neumonía, hipotermia y otras enfermedades relacionadas con el resfriado en la población más vulnerable.

Al mismo tiempo, la organización médica está negociando con las autoridades griegas para mejorar las condiciones de agua y saneamiento en Lesbos y Samos.